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Mi primer amor

No, no busquéis a ninguna chica. Es la moto. La Kawasaki Ninja 600. En lo que sería un simple preludio de lo que me sucedería en la vida, cuando conseguí ahorrar la pasta para comprármela, ¡mecagontó!, la habían dejado de fabricar. Así que me tuve que conformar con su hermana pequeña, la GPZ 500.

Cosas de mi mala suerte perpetua. Cuando salíamos de noche de marcha (por aquel entonces con mi Honda 125), casi se me caía la baba cuando veía aparcada una Ninja. Cada mes ahorraba como un avaro esperando el momento de tener la mía. Pero los sueños, sueños son.

Ahora David ha empezado a decir que quiere una moto. ¿Qué moto?, le pregunto con sorna. Y va y me suelta el muy cachondo que una de verdad. De pensar que pudiera hacer (cuando fuera mayor, ahora no tiene moto ni de coña) una décima parte de las barbaridades que hice yo en moto se me ponen los pelos de punta (y los llevo casi al cero). Lo mejor: volvemos a casa del cole y en nuestra calle hay varias plazas de aparcamiento para motos; se para y me vuelve a repetir que quiere una moto. ¿Cuál creéis que señala el pitufo? ¡La Kawa ZZR 600!

Esto es genética. Lo que faltaba. Otro soñador en la familia.

(Banda sonora: No tornaran - Whiskyn's)

Buena gente ayudando en Bolivia

Mencionaba el miércoles pasado que mi cuñado se marcha a Bolivia a operar gratis. Ahora estará volando para allá. Han creado una asociación, Junts per Bolívia, y se dedican a colaborar en la zona de Santa Cruz.

Afortunadamente, el mundo está lleno de buenas personas como ellos. De lo contrario, tendríamos que salir de casa con el chaleco antibalas, el puño americano y el bate de beisbol como parte de nuestra indumentaria. Los malos, los tramposos, los sinvergüenzas hacen mucho ruido, por eso los vemos más. La mayoría, que pasa por la vida casi de puntillas, está formada por una legión de gente normal, que no se mete con nadie, y -a veces- hasta ayuda en lo que puede.

Si alguien está interesado en colaborar, en recibir más información, puede dirigirse al e-mail juntsperbolivia@gmail.com, visitar su web, e incluso hacer un donativo en la cuenta del BBVA 0182 1379 32 0201546066.

La única oveja negra de la familia soy yo.

P.D.: Y mientras unos se sacrifican, otros se aprovechan.


(Banda sonora: Cada cop que te'n vas - Whiskyn's)