Se acabaron las comedias. Ahora cumplo lo dicho: solo cine de género. Empiezo con el thriller "25 kilates". Trata de una chica que se dedica al choriceo de poca monta. Vive con su padre, un perista del montón, especialista en meterse en movidas. Un día se le presenta la ocasión de dar el palo que siempre había esperado. Como no podía ser de otra forma, las cosas se tuercen. Entrará en escena un tipo que se dedica al cobro de morosos, otro aspirante a perdedor que se balancea en la cuerda floja, con sus propios problemas, para ayudar a la chica a salir del pozo y a su vez escapar él del fondo.Película ambientada en Barcelona, la normalita, la de la gente de la calle, no la de "Vicky Cristina Barcelona", la de los turistas. Rodada en castellano y catalán, dependiendo del idioma de los personajes. Es una obra sobria, sin alardes en ningún sentido, correcta, con ritmo.
Sin llegar al notable (por como resuelve, o mejor dicho, por como no lo hace o se quedó en la sala de montaje, cierto aspecto relevante en la recta final), sí merece un aprobado alto.
(Banda sonora: Disorder - Joy Division)