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¡Banzai!

De sobras es conocido que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. No sé, debe tener su encanto caerse. Tal vez no. Simplemente se trate de que no podemos evitar seguir ciertos caminos que nos llevan a la (auto)destrucción. Como en la película basada en la Carga de la Brigada Ligera, avanzamos hacia el desastre sin plantearnos las consecuencias, convencidos de lo que hacemos, con la cabeza alta y una sonrisa en la cara. No en vano, esa forma de inmolarse también cuenta con su épica.

El camino de la construcción personal a veces se edifica sobre sucesivas destrucciones. Te caes y te levantas, te caes y te levantas... No suele ser algo premeditado, por lo general desearías ahorrarte los malos tragos, pero -insisto- no lo puedes evitar porque tomas las decisiones que crees correctas, aunque luego se demuestre el error. Temerario, tonto, llámalo como quieras.

Como cantaba Fito, a veces nos enganchamos a "la más guapa y a la menos buena". Bien, lo de la más guapa tampoco tiene que ser literal, aunque sí nos lo parezca a nosotros. En su momento le previne sobre aquella relación. Una vez nada más, de manera tangencial, en temas íntimos no me entrometo si no me dan vela en el entierro. Sin embargo, cual príncipe de cuento, ahí estaba él, dispuesto a meterse en la cueva del dragón. Cuando alguien está tan convencido no puedes sino apoyarle en su decisión y cruzar los dedos, rogando que seas solo un mal pensado.

Volvió como los restos desmadejados de un naufragio, empujados hasta la orilla por la marea. Conozco esa mirada, reconozco las heridas que dejan esas caídas por mucho que se intenten ocultar. En ocasiones somos como mariposas que vuelan en pos del fuego. Y cuando revoloteas en torno a las llamas, tarde o temprano te quemas. Así que no insistí. Cada uno se desahoga como mejor le conviene. Solo te queda estar ahí, disponible, por si quiere aligerar la carga. O simplemente, para que sepa que le entiendes, para animarle.

La vida sigue. Uno debe lamerse las heridas para que cicatricen antes de la siguiente caída.

(Banda sonora: Remember Me - British Sea Power)

Scroogenomics

La televisión es una inagotable fuente de sabiduría. Gracias a ella descubro a un señor, autor de un libro con el título que hoy encabeza este post. Va sobre los regalos absurdos de Navidad y su desmesurado impacto económico. Se despilfarran en Navidad unos 16.000 millones de eurazos en regalos que sientan como una patada en el hígado a sus infelices receptores (al menos al 50% de los españolitos).

Igual que hay amores que matan, a veces resulta preferible que no nos regalen nada antes que regalarnos ciertas chorradas. ¿Por qué la gente se empeña en hacer regalos por compromiso? ¿Por el temor a quedar mal si no ofrece nada? ¿Por el miedo a no recibir regalos a su vez? Pues no sé qué decir. Para mí resulta peor regalar una cagarruta, ese regalo que no sabes dónde meter o que solo sacas del fondo de un baúl cuando viene su perpetrador (y a veces ya ni eso), que no regalar nada. Demuestra que poco sabes de la otra persona cuando le das algo que él no se compraría ni en un millón de años. Pero claro, vivimos en la sociedad del paripé y lo políticamente correcto.

Como me gustan los libros y tengo un librería repleta, ¿qué mejor que regalar a este tontaina un libro? Pues NO. Por favor, no. Estoy harto de libros que no me leeré nunca (alguno realmente infame. Creo que escriben libros específicamente para ser regaldos, ergh). Es que a mí me gusta leerlos, no amontonarlos solamente en una estantería. Por eso siempre cruzo los dedos para que, aparte de Sant Jordi, no me regalen libros (aunque estas Navidades han acertado de pleno). Total, si no conocen mis gustos, sería un milagro que con toda la oferta que hay se acierte. Ya, o sea, que encima soy un cerdo desagradecido. Claro, a mí me encanta ser el malo de la película, no te digo.

Mentiría si dijera que no me gusta recibir regalos. Claro que sí. Pero lo que realmente valoro es el detalle de acordarse de mí, más que el regalo en cuestión. Ese, para mí, es el auténtico regalo. Mis hijos me regalan un dibujo para mi cumple y me parece algo fantástico. Lo hacen de corazón, pues para qué más. Regalar por obligación, por costumbre, porque toca o queda bien, pues no. Por cumpli-miento conmigo no, por favor. No hace falta. De verdad.

Otra maldita costumbre navideña es la del amigo invisible. Siempre que he podido me he escaqueado. Es más, he conseguido ganar adeptos en mi campaña contra el dichoso amigo invisible. Este año no se hizo. El anterior consiguieron enredarme. ¿Qué hice? Tirar por elevación hacia los cerros de Úbeda. Me toco una chica y el regalé ropa interior roja. Un éxito. Mano de santo. Todas querían que les tocara yo al año siguiente (en plan de coña, claro). La verdad, creía que me lapidarían, pero la gente es así de rara. ¿O el raro soy yo?

Quien bien te quiere no te hará llorar. Al menos no con sus regalos.

(Banda sonora: Telepatía - Aviador Dro)

¡Feliz 2010!

Me gusta el 2010. Me gustan los números redondos. Debe ser porque soy un tanto cuadrículado, a la par que un tanto simple.

Os deseo que el nuevo año que va a comenzar os sea más propicio que este que estamos a punto de abandonar. Que os depare sorpresas agradables. Que alcancéis todo lo que os hayáis propuesto, aunque tengáis que sudar un poco para lograrlo. Que avancéis con el viento a favor, a pesar de que de vez en cuando tengáis que batallar con alguna tormenta. Que las inclemencias del camino nunca detengan vuestro viaje.

Gracias por estar ahí. Por leer mis desvaríos, y por contestarlos de vez en cuando.

(Banda sonora: Todo lo que no - L Kan)

La Boda Roja


Cristina y Juanma ya han firmado su contrato. Y en Barcelona Blues queremos darles nuestras más sinceras felicitaciones (y no sólo porque nos han invitado a la Boda Roja, faltaría más).

Les deseamos que “les vaya bonito”. Les aseguro que se lo merecen: ¡por buenos, por majos y porque se lo han ganado!

Un brindis a su salud: ¡Que vivan los novios!

(Banda sonora: Love is in the air - John Paul Young )

Tengo un montón de amigos gays

El cafelito con los amiguetes es, en ocasiones, una fuente de información televisiva. Así, comentaron que la inefable Pilar Rahola había utilizado la frase que hoy titula este post para dar consistencia a sus opiniones sobre el colectivo gay. La otrora musa del independentismo catalán hoy es una tertuliana fajada en el arte de repartir a diestro y siniestro, con profusión de aspavientos y volumen ensordecedor en los momentos álgidos. Vamos, de las que genera pasiones, a favor o en contra, lo que vende en esos programas de TV.

Es difícil que coincida con las opiniones de esa buena señora, pero... Lo que me sorprende, por lo bufo, es que use como argumento aquella apostilla. Tal vez hace tiempo sonara como algo guay, ahora está un poco desfasado. E insisto, que conozca a cientos de gays no la convierte per se en experta en ellos. Claro que un tertuliano, por definición, sabe de todo y está capacitado para pontificar sobre todo.

Puede que lo que realmente me sorprendiera fuera lo de "tengo un montón de amigos". Ojo, no dudo que los tenga. Afortunada ella. Como casi siempre, lo mío va a ser pelusilla. He conocido a más o menos gente, pero amigos pocos. Uno es como es, y no todo es cuestión de cantidad sino también de calidad, ¿no? En fin, quien no se consuela es porque no quiere.

No todos en la familia son como yo... afortunadamente. Este fin de semana nos hemos chupado dos fiestas de cumpleaños, sábado y domingo, en los que estaba invitada Alba. Al menos, de momento, ella sí que puede presumir de muchos amigos.

(Banda sonora: Enjoy The Ride - Morcheeba)

Regalos horrorosos

Este engendro de la foto fue elegido como el souvenir más horroroso. En el video que sale en el enlace se ve como la bruja de Praga ríe cruelmente. Allí se dice que lo trajo la madre al ganador del premio, un joven barcelonés. Sin embargo, cuando vi la noticia por la tele dijeron que el regalo se lo hizo su novia tras irse un finde de cuchipanda con sus amigas a la capital checa.

Me gusta más la segunda versión. ¿Te imaginas que tu pareja te regale un engendro de tal calibre? O tiene un mal gusto que tira de espaldas o te está enviando un indirecta muy directa: ¿cortamos, chatín? Hay una tercera opción, claro: que sea una psicópata.

Entre los regalos finalistas también mencionaron un pack contra la halitosis. ¿Otra indirecta? Si es así, con este regalo no podía haber la menor duda en cuanto a su intencionalidad. Que tomen ejemplo de mí: compré varios recuerdos de la Capadocia para mis amigos, en forma de casitas en las cuevas, ¡por un euro! Si es que soy el puto amo, aunque está mal que lo diga.

Con amigos como esos, prefiero los regalos de mis enemigos... si me regalaran algo, claro está.

P.D.: Y ahora a reflexionar sobre lo que os cayó el pasado sábado.


(Banda sonora: El delito del amor - Le Punk)

Yo no me llamo Javier

Tengo el hígado jodido y el corazón roto.
Me he bebido un río desde que me hiciste pedazos
y no tengo problemas con la bebida,
salvo cuando no puedo conseguir un trago.
Tom Waits

¡Qué escandalo! El 61% de los jóvenes españoles entre 12 y 18 años son consumidores de alcohol. Los chavales, no sé si para justificarse o buscando la complicidad de sus mayores, declaran que el 90% de sus padres también le dan al drínquin cuando salen y que el 50% saben que beben cuando van de marcha. A mí no me sorprende que los jóvenes beban, lo que me deja un poco pasmado es que empiecen tan pronto. No es consuelo que en otros países estén peor que aquí.

Porque una cosa es beber, con relativa moderación, y otra emborracharse. Algo que admiten hacer el 8% cada 15 días. Luego los ves por la tele diciendo que así se sienten parte del grupo y que se deshiniben y lo pasan mejor. Ahora es cuando tendría que poner el grito en el cielo, clamar contra la pérdida de valores de la juventú patria y rasgarme las vestiduras ante tales muestras de hedonismo desaforado. No puedo sermonear. Con 18 años yo hacía cosas parecidas. Y para más inri, iba en moto (como mis amigos). Un poco bebido, quiero decir.

Visto en perspectiva, no me siento especialmente orgulloso de esa faceta trasegadora. Vivíamos esperando el fin de semana. Viernes y sábado noche de juerga con los colegas. Empezábamos con unas cervecillas, y luego solíamos irnos a compartir unos cubatas de litro o de pubs. Discotecas, poco. No salíamos específicamente a ligar. No puedo certificar que con el puntito se ligue más que sobrio. En fin, se podría decir que salíamos a beber, a charlar y a pasarlo bien. Entonces no se estilaba, como ahora, el botellón, aunque alguna vez -cuando íbamos de discos- llevábamos priva en el maletero de algún coche para abastecernos.

No entraré en detalles escabrosos. Solo diré que en dos veces sí se me fue la mano. Y para que os sirva de lección, queridos amiguitos, por culpa del alcohol aquella noche perdí una magnífica oportunidad. Beber no te convierte en más simpático ni en más guapo. Al principio te suelta la lengua y luego, si bebes más de la cuenta, te la enreda. ¿Beber te hace guay? ¿Seguro? Aunque la mona se vista de seda...

Volví de la mili y ya no fue lo mismo. Todo tiene su momento. Y nunca bebí tanto como para no acordarme de lo que había hecho la noche anterior... creo.

P.D.: Y ahora "descubren" que la resaca no tiene remedio... bueno, sí, no beber en exceso (esto me lo tenías que haber dicho hace 20 años, Anna).

(Banda sonora: I Love To Move In Here - Moby)

¿Regalos envenenados?

A la mayoría nos gusta que nos hagan regalos... pero no todos están hechos con buena intención.

Por cierto, el mérito de la mayoría estos posts con pdf es de Anna. Ella siempre me pasa una selección con las noticias más interesantes.

(Banda sonora: Un buen día - Los Planetas)

Felices fiestas y tal y tal





Como mis neuronas llegan agotadas al final de este 2008, me perdonaréis porque solo pienso desearos para el 2009 salud, dinero y amor. En el orden que queráis, que estas fechas me vuelven generoso.

Vigilad con los excesos del comercio y el bebercio. Un beso para ellos y un abrazo para ellas, que no se diga.

(Visto en Sinfest)

(Banda sonora: All These Things That I Have Done - The Killers)

Triunfen, triunfen ustedes

Leía no hace mucho un par de aforismos sobre la envidia del éxito de los amigos. No los reproduciré aquí y ahora porque tengo la neurona procesando otros datos y apenas le quedan unos pocos megas para guardar más información irrelevante. Pero hace poco vi que una vieja conocida (no por la edad, pardiez), Susana Vallejo, acaba de publicar una novela que promete ser una bomba editorial, "Porta Coeli". Vi una buena reseña en El Periódico y me alegré por ella.

Entonces recordé lo de la envidia. No es la primera del grupo de amigos y conocidos (la mayoría madrileños), que no solo ha publicado sino que además ha ganado premios y/o ha obtenido éxitos de ventas con sus novelas (al nivel que ello es posible en España). Hablo de peña con la que he compartido mesa, risas y momentos para el (buen) recuerdo: Armando Boix, León Arsenal, Javi Negrete, Carlos Castrosín, José Miguel Pallarés, Eduardo Vaquerizo... Amigos a los que hace una década ya se les veía madera y que han ofrecido sus trabajos al gran público, no solo a los cuatro amiguetes del fandom hispano. A veces es muy fácil ser profeta. Solo hay uno, tú lo sabes, chavalote, que no se arranca. Pero yo seguiré dándote la brasa, no lo dudes.

Siempre me alegré de sus éxitos. Primero, por amigos: todos ellos son gente cojonuda. Segundo, en algunos casos por haber sido testigo de su trabajo de hormiguita, llegando a empujarles a que dieran el salto. Para poder envidiarles no debería ser amigo suyo. Y, además, debería poseer su talento, su tesón, su capacidad de trabajo, cualidades todas ellas de las que -por desgracia- no puedo presumir. Brindo por vosotros. Tengo más botellas para celebrar futuros éxitos.

Llegan Navidades. Un libro es un buen regalo. Recordaos de ellos a la hora de hacer vuestra lista. No os defraudarán.

P.D.: También se puede regalar música... o no.

(Banda sonora: Why Can't We Be Friends - Smash Mouth)

Amigos para siempre

Es duro ser tonto como yo. Hay un montón de cosas que no entiendes. Mi neurona da lo que da. Leí que Abidal, jugador del Barça, mi equipo, declara mohíno que no tiene amigos, solo compañeros de equipo. ¿Y qué, chaval? Oigo eso y recuerdo al patata de Rivaldo, otro multimillonario malcriado, cuando se quejaba de que "no se sentía querido". Con la pasta que ganas, los privilegios de que disfrutas, ¿pretendía que encima le doráramos la píldora y nos arrodilláramos ante él? Amos anda...

Pero esta pandilla en qué mundo vive. En los Mundos de Yupi, parece. Ojo que el teletubbie Abidal aclara:
Dentro del campo somos una familia, pero fuera no, y creo que deberíamos conocernos mejor. En Francia los equipos se reúnen de vez en cuando en alguna casa o en algún restaurante para cenar.

Lo flipo. Dejando de lado que el nivel del susodicho es más que cuestionable para, no solo ser titular, formar parte del Barça, mea fuera de tiesto. Leñe, si dices que en el campo os lleváis bien, ¿qué más quieres? En cuántas empresas se darían con un canto en los dientes si todos se llevaran bien y aquello fuera una balsa de aceite. Y es eso, que estos privilegiados, de la vida real, de madrugar y pringar, no saben mucho, aparte de lo que vean en las películas.

Lo he dicho más de una vez y lo reitero: yo al trabajo no voy a hacer amigos. Qué borde, ¿no? Pues es lo que hay. Intento llevarme bien con todos, nunca he pisado a nadie y he aprendido a base de ostias a no meterme en (más) movidas. Hace un montón de años sí que me iba de fiesta con compañeros del curro. Claro, todos éramos jóvenes y nos iba la marcha. Pero cuando empiezas a tener tu vida más o menos montada, intentas, por tu salud mental y la de tu vida privada, separar mundos, trazar fronteras.

Eso no implica que no sepas si tus compañeros tienen hijos o no, de lo que también lloriqueaba Abidal (¿no será un cotilla en el fondo?). Hombre, entre carrera y carrera, flexiones, masajes y tal, en esas dos o tres horas que "trabajan" al día, no sé de qué hablarán los futbolistas. Conozco los aspectos más relevantes de la vida de mis compis. Incluso me sé la vida y milagros al completo de algunas compañeras de curro, aunque no tenga el menor interés. Lo largan todo. Pero no tengo ningún interés en irme de cena con ellas y todavía menos a su casa de parranda.

¿Tenemos que compartirlo todo? ¿Hay que hacerlo, aunque no te apetezca y lo hagas para quedar bien cara a la galería o solo porque lo hacen todos? Lo importante es funcionar en el trabajo, saber trabajar en equipo. Al menos, para eso nos pagan. Luego, de puertas afuera, que cada cual haga lo que quiera: quedar o no, ir a su bola, invitar a todo quisqui, ser un ermitaño. Mi vida privada es mía, con ella hago lo que quiero.

Soy un asocial, lo sé. Tal vez debería haberme dedicado al fútbol.


(Banda sonora: Declare Independence - Bjork)

El consultorio del Doctor Amor

No ames a un hombre al que no admires. El amor sin veneración solo es amistad.
George Sand.


Dicen que el amor nos ciega. Con los años la máscara se va cayendo, de manera que al entrar en territorio viejuno, con nuestras manías y nuestras comodidades a cuestas, cada vez resulta más difícil encontrar pareja. Al menos, una que colme nuestras expectativas, una con la que estemos dispuestos a compartir espacio y verla (y que nos vea) tal como es al levantarse por las mañanas.

Este es, para que negarlo, un problema básicamente femenino. Los hombres, primarios como somos, no ponemos el listón en una altura imposible. Quiero decir, a medida que pasa el tiempo y llega el momento de optar entre la soledad o la compañía, a muchos se les olvidan o rebajan antiguas exigencias. Las mujeres, en cambio, colocan el listón más alto a cada año que pasa y así resulta harto difícil encontrar un príncipe azul (o del color que sea). En un estudio científico basado en mis amistades (no tenía tiempo ni ganas pa'más), todos ellos están "colocados"; en el caso de ellas, unas cuantas siguen libres como el viento.

Como opción personal la soltería per se no es ni buena ni mala. Depende de cada persona. Hay quien está encantada de estar sola y otras que no tanto. Por esos, chicas, permitidme que os ilumine un poco sobre la psicología masculina. Haced lo que queráis, faltaría más, aunque sería importante considerar lo que sigue para que entendáis un poquito mejor a los hombres, parejas potenciales... o no:
  • A veces decimos y hacemos cosas que os pueden molestar, sí, pero no por mala leche. Nuestra simpleza nos lleva a hablar y actuar en ocasiones sin pensar que le vais a dar veinte vueltas. No busquéis claves ocultas tipo "Código Da Vinci".

  • No nos asusta necesariamente el compromiso. Asumid que ciertas cosas necesitan su tiempo. Y el "tiempo" puede ser un concepto bastante etéreo.

  • Ni a todos les apasionan los deportes ni todos odian ir a comprar. No obstante, lo normal es que nos gusten los deportes (sobre todo por la tele) y que no nos haga tilín ir de compras.

  • No es no. Sí es sí. No no es sí, ni quizás, y viceversa. Recordad, nunca falla, somos simples. Nunca me oiréis decir que los hombres sean perfectos.

  • Nosotros también tenemos vida interior. A veces cuesta descubrirla, incluso para nosotros mismos, pero ahí está, esperando salir a la luz.

  • Absteneos de criticar nuestra falta de iniciativa si sois de las que siempre utilizáis el soniquete de "lo que tú quieras".

  • Aunque os hagáis a la ilusión de que somos como diamantes en bruto, muchas veces solo somos simples brutos. Aceptadnos como somos, sin intentar pulirnos.

  • Queremos una pareja, alguien que también nos haga mimitos de vez en cuando, no una sargento de hierro que solo nos saque los defectos.

Esto solo es la primera lección del Nivel Básico. Cuando dominéis esta fase inicial estaréis preparadas para entrar a niveles superiores de conocimiento del mundo masculino, del tipo "Él no me escucha. ¿Le hablas en su idioma?". La comunicación es muy importante, mucho, sí, pero admite excepciones tipo tanda de penaltis en una final. El día tiene muchas horas, queridas, y hay tiempo para todo. Capisci?

(Nosotros también tenemos sentimientos, al menos unos cuantos)

Y ahora, un Manifiesto masculino que me ha enviado Replicant (en cursiva, las respuestas de las féminas):
1.- Si no te vistes como modelo de ropa íntima, no esperes que me comporte como los galanes de telenovela.
Si no te molestas en afeitarte todos los días, no esperes que me depile.

2.- Si quieres algo, sólo pídelo. Dejemos esto en claro: Las indirectas sutiles no funcionan. Las indirectas directas no funcionan. Las indirectas muy obvias tampoco funcionan. Di las cosas tal como son.
Decirme que has tenido un día muy duro y necesitas relajarte mientras me tocas una teta, no funciona. Aparecer desnudo en el salón con un condón puesto, menos aun. Intenta excitarme antes.

3.- A veces no estoy pensando en ti. No pasa nada. Por favor acostúmbrate a eso. No me preguntes en qué estoy pensando, a menos que estés lista para hablar de temas como la política, la economía, el fútbol o los coches deportivos.
A veces no piensas. Asúmelo. No intentes convencerme de que tienes asuntos 'metafísicos' en la cabeza.

4.- Si piensas que estás gorda, muy probablemente sea cierto. No preguntes. Me negaré a responder.
Si crees que la tienes pequeña, seguro que es cierto. Pregúntalo las veces que quieras. Siempre mentiré mientras contengo la risa.

5.-Tienes suficiente ropa. Tienes demasiados zapatos. El llanto es chantaje.
Alegar 'dolor de huevos' para conseguir que me acueste contigo, también. Y además, es mentira. La diferencia entre tú y yo es que al final yo me salgo con la mía y tú te quedas con las ganas.

6.- Simples SÍ y NO, son respuestas perfectamente aceptables para cualquier pregunta.
Recuérdalo la próxima vez que te diga que NO me apetece acostarme contigo.

7.- Acude a mí con un problema sólo si quieres ayuda para resolverlo. Para eso sirvo. No me pidas empatía como si fuera yo una de tus amigas.
Cuando te pido ayuda para algún problema y no sabes qué hacer, no me culpes a mí de ser demasiado complicada.

8.- Una jaqueca que dura 17 meses es un problema. Que te vea un medico.
Un coito que dura menos de 3 minutos, también. Córtatela y acaba de una vez con el problema.

9.- TODOS los hombres vemos nada más 16 colores. El melón es una fruta, no un color.
Las mujeres tenemos un concepto muy realista de las medidas. Eso no son 20 cm.

10.- Si te pregunto si pasa algo malo y tu respuesta es 'nada', reaccionaré como si nada malo pasara.
Si me invitas al cine y a cenar, pensaré que tienes hambre y te apetece ver una película. No entenderé que es un 'soborno' para conseguir sexo.

11.- ¿Qué diablos es el color fucsia? Es más, ¿Cómo coño se escribe?
Me importa una mierda que tu coche tenga llantas de aleación. Es mas, ¿para qué coño sirve que sean de aleación?

12.- No preguntes ¿Me quieres? Ten la seguridad de que si no te quisiera no estaría contigo.
No me preguntes si eres el mejor. Pierdes el tiempo. Cuando aparezca alguien mejor, serás el primero en notarlo.

(Banda sonora: Scratch the Surface - The Week That Was)