Seguimos con el thriller, aunque alguien quiera ver retazos de terror en "El rey de la montaña" yo no se los encuentro por ningún lado.
Un tipo (Leonardo Sbaraglia) se para en una gasolinera para repostar. En el baño tiene un encuentro sexual con una desconocida. Ella se marcha y cuando él va a pagar descubre que le ha robado la cartera. Sigue su camino hasta que en un cruce de carreteras descubre el coche de la chica. Decide seguirla, pero la pierde. En esa comarcal alguien empieza a dispararle. A partir de ahí, empezará la huida por la montaña. ¿Quién dispara? ¿Por qué?
Una peli técnicamente irreprochable (como la mayoría, todo hay que decirlo). Sin efectos, juega con los colores de un bosque de aspecto otoñal, un territorio aparentemente virgen. Vemos la angustia y la desesperación ante la fractura repentina y -aparentemente- sin sentido de unas vidas monótonas.
El final no me convenció. Me parece muy cogido por los pelos. No obstante, la película se merece un aprobado.
(Banda sonora: Domingo pefecto - Dorian)
Un tipo (Leonardo Sbaraglia) se para en una gasolinera para repostar. En el baño tiene un encuentro sexual con una desconocida. Ella se marcha y cuando él va a pagar descubre que le ha robado la cartera. Sigue su camino hasta que en un cruce de carreteras descubre el coche de la chica. Decide seguirla, pero la pierde. En esa comarcal alguien empieza a dispararle. A partir de ahí, empezará la huida por la montaña. ¿Quién dispara? ¿Por qué?
Una peli técnicamente irreprochable (como la mayoría, todo hay que decirlo). Sin efectos, juega con los colores de un bosque de aspecto otoñal, un territorio aparentemente virgen. Vemos la angustia y la desesperación ante la fractura repentina y -aparentemente- sin sentido de unas vidas monótonas.
El final no me convenció. Me parece muy cogido por los pelos. No obstante, la película se merece un aprobado.
(Banda sonora: Domingo pefecto - Dorian)
