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Sin cesta de Navidad

Hay señales que revelan la Verdad. No importa lo que digan los políticos y mucho menos los periodistas. Palabrería, desinformación interesada, bobadas. En un noticiero de la tele encontré la Señal. Decían que este año, por primera vez desde tiempos inmemoriales, no habría nuevo anuncio navideño de Freixenet. ¿Es o no es la prueba definitiva de la crisis?

A la anterior pregunta seguidamente se me ocurrió otra: ¿algo así debe formar parte del contenido de un telediario? ¿Qué tipo de descerebrados creen que somos para que esa "noticia" sea tan relevante para la plebe? ¿Los periodistas, o quien dirige los informativos, al igual que los políticos, son de este mundo? Antes nos animaban a consumir como locos, como si fuéramos realmente millonarios. Ahora nos critican porque, ante el panorama económico y laboral, gastamos solo lo imprescindible. ¿Será porque sus cualidades proféticas son bastante desastrosas?

Eso sí, grabarán una nueva felicitación. Tampoco es plan que nos vuelvan a desear un feliz 2009. Con un año de crisis como éste ya hemos tenido bastante.

(Banda sonora: Explosions - The Mary Onettes)

Cuestión de genética

Creo que siempre, desde este blog, he alabado el buen corazón de mi hija. No es pasión de padre. Ella es muy buena persona para lo pequeña que es. Como nos dijo varias veces su señorita en la tutoría: “teniu una filla molt maca”.

Estoy orgulloso de que sea tan amable, cariñosa y comprensiva con sus compañeros. También que mantenga comportamientos adultos y razonables para su edad, según su señorita. Y, por supuesto, que sea extrovertida y de buen trato con el prójimo.

Eso sí, en casa aprovecha para sacar su genio y sus defectos (pero estos no los pienso publicitar; los trapos sucios se quedan dentro de casa), pero ¿quién es perfecto? Yo menos que nadie. No negaré que me sorprende, y mucho, que pueda salir una personita tan buena de un tipejo como yo, el Abominable Hombre de Barcelona.

A veces la genética nos favorece con estas mutaciones afortunadas.

(Banda sonora: Explosions - The Mary Onettes)

¿Premios políticamente correctos?

Recientemente se han fallado importantes premios literarios en España. Muy distintos, tanto por el propio enfoque literario de las obras premiadas como por la relevancia del mismo galardón. En todos ellos me ha quedado cierto regusto a premios políticamente correctos.

En primer lugar el Premio Nacional de Narrativa. Recayó sobre Kirmen Uribe por su primera novela, "Bilbao-New York-Bilbao". Lo sorprendente no esta tanto porque se trate de una primera novela, cuando ya tiene una obra previa y brillante, como porque está escrita en euskera y todavía no tiene traducción editada en castellano. Se supone que sí enviaron una traducción de la misma al jurado, de otra manera resulta difícil de entender el milagro que les dotó del don de las lenguas.

En segundo, el Premio Nacional de Literatura Drámatica para Paco Bezerra, por "Dentro de la tierra". En este caso lo sorprendente para mí es que ni esta obra de teatro ni ninguna de las otras que ha escrito ha sido representada. Como palurdo que soy, me cuesta entender que se premie una obra de teatro que todavía no ha recibido el veredicto del público.

El tercero, el Premio Planeta. Ángeles Caso, con "Contra el viento", la historia autobiográfica e una mujer inmigrante en España. Mujer e inmigrante, ingredientes que el marquetin sabrá envolver en maravilloso papel de regalo buenrrollista y a vender ejemplares como churros, ¡vamos, que me los quitan de las maaaanos!

Ciertamente no he leído ninguna de las tres obras premiadas. También es difícil sin estar aún editadas. Pero, desde fuera, me da esa sensación, como decía al principio, de todo muy políticamente correcto. Ojo, eso no implica per se que las obras premiadas no cuenten con calidad, que no estén fantásticament bien escritas. Claro que para ganar un premio literario no supone condición suficiente, a veces ni necesaria. Se necesitan ciertos ingredientes, incluso intángibles, dependiendo de quién sea el organizador del premio.

Larga vida a los lectores de libros.

(Banda sonora: Make me last - The Mary Onettes)