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El hombre cafre III

Decía en el trabajo, "soy un asocial y un arisco". Una compañera dijo que ella también, aunque lo cierto es que ella solo es arisca cuanto toca. Lo malo es que, con el tiempo, he descubierto que uno no mejora. Al menos, yo no. Al contrario, uno ahonda en sus defectos, como quien lleva atada una losa en los pies y lo arrastra hasta el fondo. Inevitable. De consecuencias funestas, además.

Ya, el rollo ese de que siempre se puede cambiar, mejorar la actitud y tal y tal. Pues no. Yo no soy capaz. He llegado a un punto que ni puedo ni quiero cambiar. Sí, va en mi contra, me perjudica. Ni eso me hace cambiar. No es algo de lo que sentirse orgulloso, obviamente, pero es lo que hay. ¿Para que engañarme?

Las pistas están ahí. Esperas la salida de los críos del cole. Los padres (madres debería decir, aunque con la crisis ahora se ven más padres que nunca) forman sus grupitos. Yo voy a mi bola, aparte, formo mi propio grupo de uno. Las pistas, sí: salgo echando leches con David hacia la piscina, me cruzo con tres madres de su clase y todas dicen "Hola David". A mí, ni mu. Uno recoge lo que siembra.

No, no voy a cambiar. Peor para mí.

Paz y amor para las gentes de buena voluntad.

(Banda sonora: Lost In This World - Richmond Fontaine)

Propósito de enmienda

Entrevista al director Fernando Trueba.
P. Y entre tanto ajetreo... ¿Cómo ve al cine español?
R: "El cine español, como el francés o el alemán, es un montón de mierda del que, de repente, surgen cosas hermosas".

Leía la clasificación de las diez pelis más taquilleras en España durante el primer semestre del año: todas extranjeras (estadounidenses y un par de británicas), excepto "Fuga de cerebros", en novena posición. La primera, "Ángeles y demonios". Para gustos están los colores, pero tan mala me parecieron la primera como la novena, cada una en su estilo.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, los lloricas contraatacan. Veamos, si no, las declaraciones de Marisa Paredes, expresidenta de la Academia del Cine: "El cine español está en la picota desde el 'No a la guerra'". Yo no puedo hablar por los demás. A mí no me gusta desde que vi de crío las pelis hechas durante el franquismo que emitían en TVE, ni después con Pajares y cía, y así sucesivamente. Salvo excepciones, por supuesto.

La señora Paredes o vive en una urna de cristal o miente con el desparpajo propio de una actriz. Primero, todo el mundo recuerda que el 90% de los españoles se declaraba en contra de la guerra de Iraq; eso también incluye a los votantes del PP. Segundo, si descontamos a dichos votantes, tal vez influidos por la campañas mediáticas contra los "titiriteros", aún quedarían los votantes de los demás partidos, presuntamente inmunes a las críticas vertidas contra la gente del cine que se posicionó públicamente contra el gobierno de Aznar. Por tanto, aunque les penalice una parte de la población por motivos políticos, no debería suceder lo mismo con la otra parte. Y si así sucede está claro que no tiene nada que ver con el "No a la guerra".

Como público no acabo de entender que se elija como candidata española al Oscar a la película en habla no inglesa a una obra de Trueba que todavía no se ha estrenado comercialmente. Nos reíamos por las cacicadas con las pelis siempre candidatas de Garci y vemos cómo la Academia sigue haciendo lo que le sale del moño, con independencia de la opinión del público. Ah, ya, que los que saben de cine son ellos, no los espectadores. Tal vez por esa sapiencia suya así les va de bien.

Dicho lo cual posiblemente los prejuicios contra el cine español son injustificados e injustos. Los directores y actores nacionales, así como el resto de profesionales necesarios en la realización de una película, en general tienen un nivel que nada debe envidiar al de cualquier país avanzado. Lo mismo cabe decir del acabado de las pelis. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué triunfan las series españolas del televisión y el cine se hunde? En mi caso el quid de la cuestión radica en los temas tratados. No me atraen. No me interesa la comedia patria, menos aún el drama, tampoco la guerra civil y la postguerra, y lo que yo llamo películas "de sentimientos" o de "pajas mentales" (por muy premiadas que sean en festivales de cine y promocionadas -mucho- a bombo y platillo desde ciertos medios de comunicación).

Eso sí, siempre habrán excepciones a lo anterior... espero. Por ello he decidido hacer propósito de enmienda. Empezaré a ver cine español. Cine de género básicamente. Ya os iré contando.

Espero no tener que arrepentirme de esta decisión. Por cierto, se admiten sugerencias.

P.D.: Cultura prevé más ayudas al cine hecho por mujeres.

(Banda sonora: They don't believe - Russian Red)

Normas generales de funcionamiento escolar

4.- UNIFORME
4.6 Recordamos que según se aprobó en el Consejo Escolar, los niños/las niñas no pueden llevar piercings, tatuajes, y determinados cortes de cabello, peinados y teñidos.

No me invento nada. Solo lo he traducido del catalán. Son normas para el primer nivel de Primaria.

Ahora me acabo de enterar que los críos de 6-7 años podrían llevar piercings y tatuajes. El mundo está peor de lo que me pensaba o ya soy un auténtico carca.

(Banda sonora: Lógico que salga mal - Manos de Topo)

Diferencias culturales II

He leído que en Finlandia puedes comprarte una pistola ¡con solo 15 años! alegando las razones por las que la necesitas.

Primero, ¿quién necesita una pistola? Segundo, cómo alguien de 15 años puede querer una pistola.

P.D.: Y menos tétrico, allí clasificaron el dvd de "La casa de la pradera" para mayores de 18 años.

(Banda sonora: Sweet Child O' Mine - Guns N' Roses)

Melancolía

A veces oyes una canción y recuerdas. A veces ves una película y te vienen a la mente situaciones, vivencias. Lo ideal serían recordatorios tipo gritisjits, claro, aunque los tiros no van por ahí. Y te ves reflejado por la letra, o por uno o varios personajes que van dando bandazos sin dirección definida (bueno, hacia el desastre). Me cago en la empatía y en quien la fundó. Lo peor es que me da por pensar, incluso reflexionar. Eso es malo, muy malo. Para mí, se entiende. Procuro no pensar habitualmente, porque al final me daría de cabezazos contra la pared. Por eso mantengo una actividad cerebral ligeramente por encima del encefalograma plano.

Ya me disperso. Eso es buena señal. Empiezo a dejar de pensar. Os lo aseguro: pensar es malo. Recordar, peor. El tópico de que tiempos pasados siempre fueron mejores ha hecho mucho daño, sitúa a nuestra juventú en un altar lejano e inalcanzable, mítico, en el que cuesta distinguir realidad de sueños y quimeras. Lo auténticamente cierto es que cualquier tiempo pasado no volverá y recrearlo en nuestra mente es una mísera pérdida de tiempo. Total, es como una peli que has visto cientos de veces y cuyos diálogos eres capaz de repetir con la boca cerrada. ¿Qué emoción hay en eso?

¿Dije que pensar es perjudicial para la salud? ¿Dónde habré dejado las pastillas, rediez? Sí, lo es, porque te hace replantearte las cosas, dudar, tener inquietudes, asumir tus errores. En definitiva, asumir lo mindundi y piltrafilla que puedo llegar a ser. Cuando uno se cae tantas veces al final le acaba doliendo la cabeza. Los golpes, ya se sabe.

De qué estaba hablando... Zzzzzzzzzzzzz.

(Banda sonora: Let's Dance To Joy Division - The Wombats)

¿Dios existe o no existe? ¿Importa?



Pues que cada uno piense como quiera, ¿no? Aprovechemos la libertad de pensamiento mientras dure.

La verdad, no me quita el sueño si hay Dios, Chtulhu, o Darth Vader en las alturas. En cambio, yo sí creo en el euribor, la hipoteca, el IPC, la inflación, el número de parados, etc. ¿Dejar de preocuparse? Ojalá fuera tan fácil. Así que disfrutemos mientras podamos, sí, que el decorado parece a punto de hundirse. Pero, claro, yo soy un tiquismiquis.


Visto en Comics: Matt Bors


(Banda sonora: Life Is Wonderful - Jason Mraz)

Autocrítica

Solo soy un gilipollas con una opinión.
Robert Downey Jr., actor

Tal vez alguien haya pensado en alguna ocasión quién soy yo para despotricar y cargar las tintas contra ciertas situaciones, organizaciones y personas como hago de vez en cuando en este blog. Ciertamente no me asiste ninguna autoridad moral ni superioridad ética alguna para hacerlo. Simplemente, exploto contra aquello y aquellos que no me gustan por su actitud y comportamiento, cuyas consecuencias otros -entre ellos, a veces yo- debemos sufrir.

En reciprocidad, entiendo que puede haber a quienes también les disguste mi actitud, mi comportamiento y mis opiniones (no será ni la primera ni la última vez que tal sucede). Es posible que por pereza o por vergüenza no se atrevan a cantarme las cuarenta. Así que si nadie se decide a empezar, lo haré yo mismo: soy una persona egoísta, huraña, de empatía limitada, vaga, solitaria, con accesos de mal genio, en ocasiones intolerante, de escasa paciencia y talento aún más limitado. En fin, no soy lo que se suele considerar una compañía recomendable, entraría más bien en la categoría de mal ejemplo. Eso por no hacer mención de mi fealdad, de lo que soy víctima involuntaria por culpa de la genética: otro apunte más en mi debe.

Sí, lo fácil sería cantar mis virtudes, pero soy humilde y, como no me gusta mentir, lo cierto es que hay poquito que glosar. Para hacerse autobombo y vender humo ya hay otros, auténticos maestros. A mí esos paripés no me van. Igual que critico, debo aceptar que se me critique. Si lo que me he dicho, saliera de la boca o la pluma de otros, normalmente se tomaría mal, incluso como insulto. No nos engañemos, la verdad nunca debería ofender.

Se ha abierto la veda.

(Para algunos, en el curro, yo soy como Clint, pero sin uniforme y galones)

(Banda sonora: Te favorece tanto estar callada - Niños Mutantes)

Odio las comidas de empresa de Navidad



(Banda sonora: Nunca estás a la altura - Klaus & Kinski)

La cúpula de Barceló y la pandereta

No pensaba hablar del tema, pues ya lo hizo Arturo con gran exactitud y el Señor Insustancial con su talento característico. Pero a raíz de las declaraciones en la inauguración, no puedo evitar el reconcome. Eso sí, no esperéis que añada nada nuevo ni mejor a lo escrito ya por los susodichos. Esto es un simple desahogo.

Como soy un paleto, por si alguien no recordara que lo he repetido ya unas cuantas veces, os ahorraré mi opinión sobre lo que me parece la cúpula de Miquel Barcelo para la sede la ONU de Ginebra. Como no entiendo de arte, a mí la cúpula tampoco me lo parece, pero en fin, doctores tiene la iglesia y yo no soy uno de ellos.

Lo peculiar es el asuntillo del dinero. La broma de la cúpula ha costado 18,5 millones de euros. Ni que fuera la Capilla Sixtina. Sí, lo sé, calla palurdo. Pero ojo al dato: "Además de una desviación autorizada del 10 por ciento sobre esta cantidad". ¡Una desviación de 1,85 millones! Si la neurona todavía me rije, eso son 300 millones de las antiguas pesetas. ¿Se ha disparado el precio de la pintura, de los disolventes, de los pinceles, de las máscaras, de la manduca de los ayudantes del genio Barceló? Esto recuerda al discurso de Zapatero en la ONU hablando del hambre del mundo, mientras detrás suyo se veía la imagen de un asistente poniéndose, literalmente, las botas hasta que descubrió que lo estaban grabando y escondió el plato.

El Gobierno español ha aflojado la cartera y ha caído 7,5 millones. Rumbosos que somos en este país de pícaros y pandereta. Otra forma de promocionar el arte, o lo que sea, español. La polémica salta a raíz de 500.000 euros del ala salidos de los Fondos de Ayuda para el Desarollo (tercermundista, te presto este dinero para que compres cositas a las empresas españolas) y que el gobierno dice que "no se han contabilizado como ayuda al desarrollo". Más números. El artista Barceló se ha embolsado 6 millones de euros por su trabajo. Sería injusto no recordar que el gobierno de la República pagó también a Picasso por el "Guernica", hoy una obra emblemática del siglo XX, si bien es cierto que no tengo claro que sean casos equiparables.

¿Un derroche gubernamental? ¡Quiá! El arte -como la gente cool bien sabe- no tiene precio. ¿Realmente es necesaria esa decoración? Los cojmopolitas no pueden pasar con unos techos falsos o una mano de gotelé. ¿No contribuyen esos excesos a alimentar la sensación de que la ONU es un mamut anquilosado que no sirve para nada, excepto mover a miles de zánganos muy bien pagados a cuenta de fondos públicos? No, claro, eso es demagogia barata. ¿Acaso ese gasto redundará en la lucha contra la pobreza en el mundo? Que cada uno saque sus propias conclusiones.

En realidad estoy cabreado porque no me he llevado ni un céntimo de aquella desviación del presupuesto: se lo quedaron todo los de arriba. Como siempre. Y yo que me hacía cruces de que Doña Espe (a quien le gusta estar en el candelabro y ser desprendida con los más necesitados) se gastara 18 milloncejos en la peli de Garci. Ahora a los políticos les la ha dado por mutar en un trasunto de los Medici renacentistas, eso sí con el dinero de los ciudadanos, no con el suyo. ¡Viva la kultura!

A todos estos desafectos al arte los ponía yo a limpiar grafitis de las paredes, empezando por las de mi casa.

P.D.: Entrevista a Miquel Barceló.

(Banda sonora: Suffer Well - Depeche Mode)

No es país para pobres

Los españoles viven mejor que nunca, aunque alguno tiene algún problema.
José "Pepiño" Blanco, Vicesecretario general del PSOE

(Para los que no tenéis niños, la música es la de los dibujos animados "Doraemon")

¿Alguno tiene algún problema? Que levante la mano, por favor. Le pondremos el capirote del tonto de la clase. ¿Vivimos mejor que nunca? Tal vez antes de la crisis vivíamos un poquito mejor, ¿no te parece, amigo Pepiño? ¿Por qué ese interés en negar la realidad? ¿O es ceguera? O peor todavía, para ellos no existe crisis porque no la sufren como la mayoría. No se trata de hacer el juego a la oposición, sino de constatar la cruda realidad.

Uno de cuatro niños en España vive en la pobreza. Los trabajadores españoles son los que pierden más poder adquisitivo (después de Bélgica) en la Europa Occidental. Afortunadamente el sinpar Bono, presidente del Congreso no el cantante de U2, con ideas renovadas gracias al formidable implante capilar que ahora oculta su incipiente calva, propone congelar el sueldo de los señores diputados. Algunos, señorías preclaras, ya han declarado que se trata de una medida simbólica. Cierto, no todos sus connacionales pueden presumir de tener un sueldo base de más de 3.100 euros mensuales, billetes de avión, dietas de desplazamiento y taxis aparte. Desde el fondo de mi negro corazón les agradezco tamaño sacrificio. Aunque no todas las Administraciones quieren ahorrar.

Luego veo al presidente Zapatero reunirse con los embajadores para pedirles que proclamen allende nuestras fronteras la fortaleza de la economía patria. Ante la ONU se jacta de tener el mejor sistema financiero del mundo. Bueno... Y los hippy happy flowers de ICV que dirigen el Departament d'Interior de la Generalitat, miembros del tripartito catalán, compran coches Honda de importación para los Mossos d'Esquadra en vez de Seat como hacía antes. Ostras, los mismos que claman contra la deslocalización de empresas dan la espalda a una empresa local que da de comer a miles de catalanes. En fin...

Curioso país este. Cuando hay vacas gordas, las empresas y las Administraciones (vía impuestos) se forran. Los trabajadores no ganamos mucho más que antes. Cuando hay vacas flacas a los trabajadores se nos pide e impone la moderación salarial. Como siempre, perdemos los mismos. Más de dos millones y medio de parados.

Y ahora un extracto de un artículo de José Antonio Bueno. Nosotros estamos mal, pero en los EE.UU. están bien jodíos.
Ya tenemos solución para los males de la economía española: que Patrimonio Nacional compre, a precio de mercado, las casas no vendidas en Seseña y que el ICO se haga cargo de las deudas de Astroc, Martinsa, Habitat... y de sus accionistas. Eso sí, habrá que subir los impuestos, rebajar las coberturas de la Seguridad Social, cerrar escuelas y hospitales, aceptar una inflación escandalosa y volver a la peseta para luego devaluarla, todo sea para evitar un mal mayor. Algo así, o peor, parece que va a hacer EEUU para evitar que su sistema financiero colapse en el corto plazo. Increíble.

Soy tonto. No entiendo nada. Ah, ya, es la economía, estúpido.
El Ejecutivo no puede pagar las hipotecas por cuenta de quien las tiene.
Si la recesión sirve para limpiar la economía, no tiene la mayor importancia.
Pedro Solbes, Vicepresidente segundo y profeta de Economía


P.D. 1: Entrevista a Joseph Stiglitz, Nobel de Economía, "Esto es sólo el principio de la crisis".
P.D. 2: Otro artículo para entender cómonos afecta la dichosa crisis yanqui.


(Banda sonora: Leave out all the rest - Linkin Park )