He salido padre sufridor, por desgracia. Eso tiene sus consecuencias, no positivas precisamente. El otro día fue la reunión de inicio de curso de Alba, que inicia primero de Primaria. Empecé medio durmiéndome (no dormí bien la noche anterior gracias a su hermano), con el rollo de la presentación "institucional" del cole.
La segunda parte, genérica del curso, me deprimió. Hablaron de la existencia de 8 tipos de inteligencias o capacidades. Tras hacerme una rápida evaluación mental, llegué a la conclusión de que difícilmente llego al suficiente. La culpa, entre otras, la tiene la dichosa inteligencia emocional, porque con un cero me baja la media de mala manera. La buena noticia fue que al no ser la inteligencia algo hereditario mis hijos tienen salvación y no tienen porqué ser tan zoquetes como su padre. Algo es algo.
En la tercera me remataron. Era la específica de la clase. Hay que dar más autonomía personal a los churumbeles. Rediós, de aquí a la independencia y/o a un referéndum familiar hay un paso. Empiezan los deberes. Lunes, mates. Miércoles, lengua. Viernes, lectura. Llegan las evaluaciones. Joé, ¿yo hacía todo esto con 6 años? La verdad, ni me acuerdo... ni quiero recordarlo aunque pudiera. La cartera con ruedas no vale, protocolos para la gripe A, etc., etc., etc. Todo ello aderezado con los comentarios por lo bajinis de las madres quejadantes de siempre. Qué peligro tienen algunas madres, que son mayoría además en estos eventos.
Vamos, que salí de la reunión medio grogui. Estresado ante todo lo que se me avecina. Lo curioso es que Alba seguro que se lo toma mejor que yo.
Qué bonita es la inocencia.
(Banda sonora: Reconstrucción - Deluxe)
La segunda parte, genérica del curso, me deprimió. Hablaron de la existencia de 8 tipos de inteligencias o capacidades. Tras hacerme una rápida evaluación mental, llegué a la conclusión de que difícilmente llego al suficiente. La culpa, entre otras, la tiene la dichosa inteligencia emocional, porque con un cero me baja la media de mala manera. La buena noticia fue que al no ser la inteligencia algo hereditario mis hijos tienen salvación y no tienen porqué ser tan zoquetes como su padre. Algo es algo.
En la tercera me remataron. Era la específica de la clase. Hay que dar más autonomía personal a los churumbeles. Rediós, de aquí a la independencia y/o a un referéndum familiar hay un paso. Empiezan los deberes. Lunes, mates. Miércoles, lengua. Viernes, lectura. Llegan las evaluaciones. Joé, ¿yo hacía todo esto con 6 años? La verdad, ni me acuerdo... ni quiero recordarlo aunque pudiera. La cartera con ruedas no vale, protocolos para la gripe A, etc., etc., etc. Todo ello aderezado con los comentarios por lo bajinis de las madres quejadantes de siempre. Qué peligro tienen algunas madres, que son mayoría además en estos eventos.
Vamos, que salí de la reunión medio grogui. Estresado ante todo lo que se me avecina. Lo curioso es que Alba seguro que se lo toma mejor que yo.
Qué bonita es la inocencia.
(Banda sonora: Reconstrucción - Deluxe)


