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¡Banzai!

De sobras es conocido que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. No sé, debe tener su encanto caerse. Tal vez no. Simplemente se trate de que no podemos evitar seguir ciertos caminos que nos llevan a la (auto)destrucción. Como en la película basada en la Carga de la Brigada Ligera, avanzamos hacia el desastre sin plantearnos las consecuencias, convencidos de lo que hacemos, con la cabeza alta y una sonrisa en la cara. No en vano, esa forma de inmolarse también cuenta con su épica.

El camino de la construcción personal a veces se edifica sobre sucesivas destrucciones. Te caes y te levantas, te caes y te levantas... No suele ser algo premeditado, por lo general desearías ahorrarte los malos tragos, pero -insisto- no lo puedes evitar porque tomas las decisiones que crees correctas, aunque luego se demuestre el error. Temerario, tonto, llámalo como quieras.

Como cantaba Fito, a veces nos enganchamos a "la más guapa y a la menos buena". Bien, lo de la más guapa tampoco tiene que ser literal, aunque sí nos lo parezca a nosotros. En su momento le previne sobre aquella relación. Una vez nada más, de manera tangencial, en temas íntimos no me entrometo si no me dan vela en el entierro. Sin embargo, cual príncipe de cuento, ahí estaba él, dispuesto a meterse en la cueva del dragón. Cuando alguien está tan convencido no puedes sino apoyarle en su decisión y cruzar los dedos, rogando que seas solo un mal pensado.

Volvió como los restos desmadejados de un naufragio, empujados hasta la orilla por la marea. Conozco esa mirada, reconozco las heridas que dejan esas caídas por mucho que se intenten ocultar. En ocasiones somos como mariposas que vuelan en pos del fuego. Y cuando revoloteas en torno a las llamas, tarde o temprano te quemas. Así que no insistí. Cada uno se desahoga como mejor le conviene. Solo te queda estar ahí, disponible, por si quiere aligerar la carga. O simplemente, para que sepa que le entiendes, para animarle.

La vida sigue. Uno debe lamerse las heridas para que cicatricen antes de la siguiente caída.

(Banda sonora: Remember Me - British Sea Power)

San Valentín


(Banda sonora: Tú, Garfunkel - The New Raemon)

Cuestión de genética

Creo que siempre, desde este blog, he alabado el buen corazón de mi hija. No es pasión de padre. Ella es muy buena persona para lo pequeña que es. Como nos dijo varias veces su señorita en la tutoría: “teniu una filla molt maca”.

Estoy orgulloso de que sea tan amable, cariñosa y comprensiva con sus compañeros. También que mantenga comportamientos adultos y razonables para su edad, según su señorita. Y, por supuesto, que sea extrovertida y de buen trato con el prójimo.

Eso sí, en casa aprovecha para sacar su genio y sus defectos (pero estos no los pienso publicitar; los trapos sucios se quedan dentro de casa), pero ¿quién es perfecto? Yo menos que nadie. No negaré que me sorprende, y mucho, que pueda salir una personita tan buena de un tipejo como yo, el Abominable Hombre de Barcelona.

A veces la genética nos favorece con estas mutaciones afortunadas.

(Banda sonora: Explosions - The Mary Onettes)

Te quiero, te adoro, mi viiiidaaa

No, no se trata de un ataque de romanticismo. No sería propio de mí. Es el estribillo de la canción “Dos gardenias”, creo recordar. Siempre he sido un desapegado. Ya de pequeño me escapaba cuando llegaba el momento de despedirse y dar los besos de rigor. Lamentablemente, siempre me pillaban y me obligaban al rito del besuqueo.

Entiendo que es una costumbre, pero no me gusta dar besos a desconocidas a modo de saludo (dicho con todo el respeto). No se trata de una medida preventiva contra la gripe A. Simplemente, no me van esas muestras efusivas. Otra cosa es cuando se trata de féminas que conozco o aprecio. Admito, por enésima vez, que soy un tipo raro.

Por eso me sorprendió muy gratamente que la señorita de Alba me diera la mano cuando fuimos de tutoría. Eso sí, besó a mi mujer. Tal vez percibió, intuyó más bien, que no hice el gesto de acercarme y agacharme para los besos de rigor. Me temo que si no lo hizo conmigo fue por mi barba de pincho. En realidad, el motivo tanto da. El caso es que me ahorré el trámite.

Es como todas aquellas señoras (e incluso algún señor) que te sueltan aquello de “cariño, amor, corazón” y demás epítetos románticos como forma de dirigirse a uno. Me revienta. Leches, para pedirme o darme algo no hace falta que me llames “cariño”. Si ni siquiera sabes cómo me llamo. Y a mí tampoco me interesa tu nombre, todo sea dicho. Para mí son palabras importantes, sí, precisamente por no ser un romántico, por ser una persona introvertida, de forma que eso de banalizarlas con un uso completamente chorra y fuera de contexto me parece una herejía. Me molesta, vaya. Tampoco funciona para ablandarme, como medio para sacarme alguna cosa, lo siento. Más bien consigue el efecto contrario.

El cúlmen fue en una tienda en la que el dueño se dirigió a un cliente llamándole guapo delante mío. A lo mejor tenía cierta confianza con él. Afortunadamente a mí no me lo dijo. Me pregunto si le hubiera llamado mentiroso de haberlo hecho, pues soy más feo que Picio. En el trabajo tengo a una compañera machacada a base de chanzas: es de las que emplea el "guapa/o" con una facilidad pasmosa. En fin, hipocresías las justas.

Sí, ya lo sé. Siempre estoy haciendo amigos.

(Banda sonora: No Way Out - Love of Diagrams)

Salud, Dinero, Amor

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
Henry Van Dyke, escritor.

Según uno de esos dichosos estudios que alguien hace con no sé qué intención, parece ser que, en general, colocamos como primera prioridad la salud (37%), el amor (32%) y el dinero (17%). Y digo yo, ¿y el 14% restante qué se pide? ¿Que nuestro equipo de futbol gane la Liga? ¿Hay vida más allá del trinomio mágico de la salud, el dinero y el amor?

Si diferenciamos por edades a los más jovenes les interesa la economía y a los mayores, la salud. ¿A quién le preocupa el sexo, demonios? Ah, que no es sexo, sino amor, son cosas diferentes. ¿Sí? ¿Puedo pedir el comodín de la llamada? Sigamos con el baile. Cuando se diferencia por sexos, a los hombres les preocupa la economía y a las mujeres el amor.

Y ese viejo mito de que los hombres estamos poseídos por el Pensamiento Único, derribado. Lo que nos interesa es el tamaño de nuestra cartera.

Cómo ha cambiado la película.

(Banda sonora: Mirror Kissers - The Cribs)

Zona libre de besos

Que fuerte...
Dicen que es para evitar las aglomeraciones de tráfico a las puertas de la estación...
Pero me parece muy fuerte. En Warrington, cerca de Manchester, han prohibido las despedidas con beso en la estación.
Vale... Da rabia...Te vas a trabajar agobiado o llegas tarde con el tren y da rabia el arrumaco de felicidad que se pega la pareja de al lado... Pero de ahí a prohibirlos (digo yo que con una mirada de desprecio basta...)

(¡Después van y me acusan a mí de poco romántica!)

(Banda sonora: Kiss - Tom Jones)

True Love

Bueno…es de justicia. Cuando una se equivoca, debe reconocerlo y intentar enmendar sus errores.

Olviden todo lo que les he dicho acerca del amor y otros demonios… Que va a ser que si, que el amor verdadero existe. Según un estudio científico (ehem), “es posible mantener el mismo nivel de amor hacia la pareja con el paso de los años.”

Ahora, no se emocionen...Siento decirles que pasa en una de cada diez parejas...y lo habitual es que tanto el amor como el deseo sexual disminuye con el paso de los años .

Pero bueno...que existe...Poco probable...pero posible, oiga. Y cada vez más fácil de encontrar gracias a esta calculadora.

[Nota: la autora no ha podido finalizar el texto debido a un ataque repentino de risa. Disculpen las molestias]

(Banda sonora: Daddy's gone - Glasvegas)

Love Story

(Bruce Willis y Michelle Pfeiffer, en un fotograma de la comedia romántica 'Historia de lo nuestro')

Por fin la explicación definitiva. Se ha debatido en este blog los intríngulis de las relaciones de pareja, el amor y otros demonios. No es necesario darle más vueltas. El problema son las malditas expectativas. Si ya les contaba hace tiempo que los finales felices de los cuentos no son ciertos, me veo ahora con la obligación de abrirles los ojos: ¡la vida NO es una película romántica!

Bajen sus expectativas, sean menos exigentes, no confundan cine y realidad…y serán menos infelices… La caida será más corta y el batacazo menor... (O no… me temo que la fiabilidad de los resultados no está garantizada...).

(Banda sonora: Run to the hills - Hellsongs)

El consultorio del Doctor Amor

No ames a un hombre al que no admires. El amor sin veneración solo es amistad.
George Sand.


Dicen que el amor nos ciega. Con los años la máscara se va cayendo, de manera que al entrar en territorio viejuno, con nuestras manías y nuestras comodidades a cuestas, cada vez resulta más difícil encontrar pareja. Al menos, una que colme nuestras expectativas, una con la que estemos dispuestos a compartir espacio y verla (y que nos vea) tal como es al levantarse por las mañanas.

Este es, para que negarlo, un problema básicamente femenino. Los hombres, primarios como somos, no ponemos el listón en una altura imposible. Quiero decir, a medida que pasa el tiempo y llega el momento de optar entre la soledad o la compañía, a muchos se les olvidan o rebajan antiguas exigencias. Las mujeres, en cambio, colocan el listón más alto a cada año que pasa y así resulta harto difícil encontrar un príncipe azul (o del color que sea). En un estudio científico basado en mis amistades (no tenía tiempo ni ganas pa'más), todos ellos están "colocados"; en el caso de ellas, unas cuantas siguen libres como el viento.

Como opción personal la soltería per se no es ni buena ni mala. Depende de cada persona. Hay quien está encantada de estar sola y otras que no tanto. Por esos, chicas, permitidme que os ilumine un poco sobre la psicología masculina. Haced lo que queráis, faltaría más, aunque sería importante considerar lo que sigue para que entendáis un poquito mejor a los hombres, parejas potenciales... o no:
  • A veces decimos y hacemos cosas que os pueden molestar, sí, pero no por mala leche. Nuestra simpleza nos lleva a hablar y actuar en ocasiones sin pensar que le vais a dar veinte vueltas. No busquéis claves ocultas tipo "Código Da Vinci".

  • No nos asusta necesariamente el compromiso. Asumid que ciertas cosas necesitan su tiempo. Y el "tiempo" puede ser un concepto bastante etéreo.

  • Ni a todos les apasionan los deportes ni todos odian ir a comprar. No obstante, lo normal es que nos gusten los deportes (sobre todo por la tele) y que no nos haga tilín ir de compras.

  • No es no. Sí es sí. No no es sí, ni quizás, y viceversa. Recordad, nunca falla, somos simples. Nunca me oiréis decir que los hombres sean perfectos.

  • Nosotros también tenemos vida interior. A veces cuesta descubrirla, incluso para nosotros mismos, pero ahí está, esperando salir a la luz.

  • Absteneos de criticar nuestra falta de iniciativa si sois de las que siempre utilizáis el soniquete de "lo que tú quieras".

  • Aunque os hagáis a la ilusión de que somos como diamantes en bruto, muchas veces solo somos simples brutos. Aceptadnos como somos, sin intentar pulirnos.

  • Queremos una pareja, alguien que también nos haga mimitos de vez en cuando, no una sargento de hierro que solo nos saque los defectos.

Esto solo es la primera lección del Nivel Básico. Cuando dominéis esta fase inicial estaréis preparadas para entrar a niveles superiores de conocimiento del mundo masculino, del tipo "Él no me escucha. ¿Le hablas en su idioma?". La comunicación es muy importante, mucho, sí, pero admite excepciones tipo tanda de penaltis en una final. El día tiene muchas horas, queridas, y hay tiempo para todo. Capisci?

(Nosotros también tenemos sentimientos, al menos unos cuantos)

Y ahora, un Manifiesto masculino que me ha enviado Replicant (en cursiva, las respuestas de las féminas):
1.- Si no te vistes como modelo de ropa íntima, no esperes que me comporte como los galanes de telenovela.
Si no te molestas en afeitarte todos los días, no esperes que me depile.

2.- Si quieres algo, sólo pídelo. Dejemos esto en claro: Las indirectas sutiles no funcionan. Las indirectas directas no funcionan. Las indirectas muy obvias tampoco funcionan. Di las cosas tal como son.
Decirme que has tenido un día muy duro y necesitas relajarte mientras me tocas una teta, no funciona. Aparecer desnudo en el salón con un condón puesto, menos aun. Intenta excitarme antes.

3.- A veces no estoy pensando en ti. No pasa nada. Por favor acostúmbrate a eso. No me preguntes en qué estoy pensando, a menos que estés lista para hablar de temas como la política, la economía, el fútbol o los coches deportivos.
A veces no piensas. Asúmelo. No intentes convencerme de que tienes asuntos 'metafísicos' en la cabeza.

4.- Si piensas que estás gorda, muy probablemente sea cierto. No preguntes. Me negaré a responder.
Si crees que la tienes pequeña, seguro que es cierto. Pregúntalo las veces que quieras. Siempre mentiré mientras contengo la risa.

5.-Tienes suficiente ropa. Tienes demasiados zapatos. El llanto es chantaje.
Alegar 'dolor de huevos' para conseguir que me acueste contigo, también. Y además, es mentira. La diferencia entre tú y yo es que al final yo me salgo con la mía y tú te quedas con las ganas.

6.- Simples SÍ y NO, son respuestas perfectamente aceptables para cualquier pregunta.
Recuérdalo la próxima vez que te diga que NO me apetece acostarme contigo.

7.- Acude a mí con un problema sólo si quieres ayuda para resolverlo. Para eso sirvo. No me pidas empatía como si fuera yo una de tus amigas.
Cuando te pido ayuda para algún problema y no sabes qué hacer, no me culpes a mí de ser demasiado complicada.

8.- Una jaqueca que dura 17 meses es un problema. Que te vea un medico.
Un coito que dura menos de 3 minutos, también. Córtatela y acaba de una vez con el problema.

9.- TODOS los hombres vemos nada más 16 colores. El melón es una fruta, no un color.
Las mujeres tenemos un concepto muy realista de las medidas. Eso no son 20 cm.

10.- Si te pregunto si pasa algo malo y tu respuesta es 'nada', reaccionaré como si nada malo pasara.
Si me invitas al cine y a cenar, pensaré que tienes hambre y te apetece ver una película. No entenderé que es un 'soborno' para conseguir sexo.

11.- ¿Qué diablos es el color fucsia? Es más, ¿Cómo coño se escribe?
Me importa una mierda que tu coche tenga llantas de aleación. Es mas, ¿para qué coño sirve que sean de aleación?

12.- No preguntes ¿Me quieres? Ten la seguridad de que si no te quisiera no estaría contigo.
No me preguntes si eres el mejor. Pierdes el tiempo. Cuando aparezca alguien mejor, serás el primero en notarlo.

(Banda sonora: Scratch the Surface - The Week That Was)

Y las perdices les sentaron mal….

De haber vivido en el siglo XXI, la Bella Durmiente y Blancanieves ya se habrían divorciado” .

Que conste que no lo digo yo. Que lo dicen los expertos.
Y es que no hay que creerse los cuentos, señores/as… Que así de tarumba está(mos) la generación que creció con pelis de la Disney.
Siento ser cruel… Pero es todo mentira. Ni príncipe azul, ni princesa rescatada, ni “fueron felices y comieron perdices”. Apechuguen con la cruda realidad…

(Y mira que con lo que nos gusta que nos engañen…Que no nos importa que sea todo falso….siempre que parezca auténtico… malditas apariencias… O aunque no lo parezca (porque muy naturales a veces no parecen).

De psiquiátrico… Estamos todos de psiquiátrico.

(Banda sonora: Barbie Girl - Aqua)

El precio del amor

Nos quejamos mucho de las repercusiones de la crisis económica.
Pero no todas son malas. Parece ser que la crisis hace mucho por el amor

Porca miseria...

(Banda sonora: Día a día - Nubla)

La República Independiente de Mi Casa


Cariño, ¿nos divorciamos? Pos media casa pa'ti y media pa'mí. Y bien cortadita que te la he dejado, ¿eh?

Ya, pues me gustaría verlos si pagaran nuestras hipotecas si el banco les dejaría darle al serrucho.

(Banda sonora: Dilema - Lori Meyers)