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Vuelta al redil

Hoy empiezo a trabajar. Se acabó la dolce vita. O no. Depende como se mire. De hecho, durante mucho tiempo he dicho que yo donde descansaba era en el trabajo. Por lo niños, se entiende. Claro que, a veces, no sé lo que es peor. En fin, que –como casi siempre- el tema consiste en quejarse, sea de lo que sea. Pero nadie me negara que no es lo mismo perrear en la playita que estar al pie del cañón.

Comienza la temporada 2009-2010. Que los dioses nos repartan suerte... en forma de primitiva, si es posible.

(Banda sonora: Rodamos - Second)

¡Vacaciones!

Pues sí, querida muchachada, por fin llegó uno de los momentos cumbres del año: las vacaciones. Así que aprovecho para despedirme de todos vosotros hasta septiembre. Me toca pringar una semanita en agosto, pero el blog -por mi parte- descansara. Espero que vosotros disfrutéis también de un merecido descanso.

Ahora Anna es la jefa absoluta y plenipotenciaria.

(Banda sonora: Vanished - Crystal Castles)

Me gusta el vino y las mujereeees...

Qué sabias son las coplillas populares, por no hablar del refranero patrio. Por no mencionar nuestras alegres y sandungueras fiestas mayores, la sal de todo verano que se precie.

Un pequeño pueblo zamorano se ha visto en el ojo del huracán por contratar a una go-go para protagonizar las fiestas patronales. Total, "Chica lava tractores y lucha con chocolate". ¿Qué tiene de extraordinario? A falta de túnel de lavado, pues... Lo de la lucha con chocolate no sé si es un espectáculo infantil o participaba también esta gachí del cartel.

El concejal socialista la tachó de "machista y sexista". Cabe preguntarse por qué no contrataron a un boy también para alegrar al público femenino. Tal vez no encontraron a ninguno que supiera lavar tractores con tanto arte, claro.

¿Y qué decir de los pubs que organizaban fiestas donde las chicas tenían que ir de colegialas? (Uf, anda que no hace tiempo ni ná que en Reino Unido se montan saraos en que todos van de colegiales). O aquella discoteca que sorteaba un aumento de pechos. En fin, que seguimos -por lo que parece- en las cavernas: nos enseñan unos trozos de carne joven y los varones nos tenemos que poner a berrear cual machos en celo.

Nuestra capacidad para escandalizarnos suele ser selectiva. Nosotros lo hacemos todo bien; ellos, todo mal. Como dijo el sabio: ¡y tú más!

(Banda sonora: Evil Bee - Menomena)

Mentes en blanco

Enclaustrado como estaba (es una figura retórica), alejado del mundanal ruido (pero no del griterío de mis pequeninjas), mi información del mundo mundial se reducía a los fogonazos de los titulares de prensa y TV. Además, sospecho que empiezo a padecer un grave problema de déficit de atención, pero ésa es otra historia. Uno de esas noticias a vuelapluma me espeluznó: la actividad cerebral disminuye tras quince días de vacaciones. Cosas del relax, supongo.

Los cerebros del asunto, ejem, hicieron unos test a unos turistas. Tras su vuelta del asueto sus resultados en los tests fueron peores a los de antes de partir. El tema es grave. En mi caso, mi actividad mental apenas supera el encefalograma plano. Si se reduce todavía más puedo convertirme en un vegetal (si es que no lo soy ya).

He estado discutiendo el asunto con mi neurona, la única operativa, quiero decir. Hemos encontrado la solución: en vez de irnos quince días nos iremos de farra solo catorce. El estudio hablaba clara y específicamente de quince días.

Uf, después de tanto pensar empieza a dolerme la cabeza.

(Banda sonora: Sugar And Spice - Madness)