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¿Sin prioridades?

Leer el periódico suele dejarme un sabor agridulce. Sobre todo cuando veo noticias como la siguiente: "Yahoo elimina el portal en catalán que pagó la Generalitat". Resumiendo, 600.000 euros públicos, de nuestros impuestos, por el sumidero, perdón, a los bolsillos de una, otra, empresa privada.

Bien es cierto que la empresa alega que habrá acceso siempre que se personalice la página de inicio para que los cambios queden registrados. Pero ojo, lo más interesante viene cuando Yahoo dice que la vigencia del acuerdo era de un año. ¿Y por garantizar por un solo año ese portal en catalán se dilapidaron 100 millones de las antiguas pesetas? Lo siento, yo no lo entiendo. Como no lo veo claro me da por pensar mal.

Está claro que no había nada mejor en que gastar 600.000 euros. Debo dar gracias entonces porque mis padres se pagaran una mutua privada: ella pudo ponerse la prótesis de cadera y él operarse de las cataratas sin esperar en las listas de espera de nuestra amada sanidad, lo que podía haber traído funestas consecuencias para su salud. Gracias también por tener dinero ahorrado y poder pagar dos plazas de guardería privada porque en la segunda ciudad de Catalunya hasta hace cuatro días no había ninguna guardería pública. Cada uno puede encontrar sus propios ejemplos.

No estoy en contra de la difusión del catalán, no nos equivoquemos. Me opongo al despilfarro público, el verdadero cáncer de este país. Qué decir de los informes solicitados por diferentes Departaments de la Generalitat: o son unos inútiles o unos corruptos, así de claro. O de las subvenciones públicas no controladas en el "Caso Millet"; por cierto, otra muestra de la desvergüenza catalana: se empeñan en llamar irregularidades a lo que son delitos. Y no sigo con la actualidad porque me caliento.

Lo curioso es cuando te dicen que no hay dinero para dos plazas de transporte escolar, para acabar con los barracones en las escuelas, se eliminan plazas de pediatría u otras especialidades en los CAP, etc., etc., etc. y, en cambio, ves en lo que sí se gastan el dinero, nuestro dinero.

Ni siquiera la crisis evita que gasten hoy el dinero en chorradas en vez de en cosas más necesarias para el bien público. Es más fácil echar la culpa al "enemigo exterior", o sea, la entelequia conocida como Madrid, que admitir su reconocida incompetencia, tanto los de antes como los de ahora.

Y mientras vigilamos la ventana dejamos la casa sin hacer. Así nos luce el pelo.

(Banda sonora: Per fer pais insultem en català - Estanislau Verdet)

Catalunya en el youtube


(Banda sonora: Everyday I Love You Less And Less - Kaiser Chiefs)

Pongamos que hablo de...


Según un estudio, si los españoles tuvieran que cambiar su acento elegerían el argentino, el andaluz, el madrileño y, en menor medida, el mexicano. Gustos particulares ciertamente. Lo curioso de esa encuesta (¿a quién demonios preguntarán?) es que, ojo al dato, los españoles eligen como acento favorito, con un 34%, el de Karlos Arguiñano. Curioso, vasco, vasco, poco que ver con los acentos optativos que antes se señalaba.

Después le siguen el de Enrique Bunbury, con un 10%. Me gusta Héroes del Silencio, y su voz cuando canta. Cuando habla más bien poco. Y lo mejor es la medalla de bronce: ¡Chiquito de la Calzada!, con un 6%. Sin comentarios. Hombre, para echarse unas risas pos bueno, pero ¡hablar cómo él! Acabáramos.

Recuerdo cuando al poco de estar en Madrid me dijeron que tenía acento catalán. Me sorprendió, de verdad. Estaba cuasi convencido de que hablaba un castellano de Salamanca. No es broma. Es cierto que tenía dejes propios del catalán, pero siempre me quedó la duda sobre si su opinión lingüística venía condicionada por su conocimiento de mis orígenes periféricos. Así que decidí enmascararme, mimetizarme con el entorno, usando valiosos comodines idiomáticos locales, como el "¿sabes?" al acabar una frase. Claro que la intimidad, como cuando iba en metro, seguía usando el catalán.

Es más, ¿cómo me sacarían ese acento? Si soy una persona de pocas palabras... por si acaso.

(Banda sonora: More than words - Extreme)

25 años de tele en catalán

Tengo la neurona tan resabiada que cuando salen los anuncios, si no hago zaping, se pone en modo de "Espera". En ocasiones, eso sí, se produce un fogonazo en mi subconsciente y me activo. Ese fue el caso de la promo del 25 aniversario de TV3, allá en septiembre, recordado ahora con motivo de la dichosa fiesta del Club SuperTres. Primer pensamiento, autobombo. Segundo, viaje a la infancia: con unos amigos del cole en (creo) Sonimag, camino de la tele recién inaugurada para pillar pegatinas con el logo de TV3 que luego luciríamos en nuestras carpetas escolares.

En anteriores efemérides de esa tele se nos recordaba como anécdota graciosa el boom que supuso ver "Dallas" en catalán. A la segunda vez que tienes que tragarte ese chascarrillo, lo entiendes. La verdadera normalización lingüística consistía en poder ver la misma bazofia televisiva de siempre, pero en catalán. Tan sencillo como eso.

En un principio, ver TV3 podía tener una componente militante por la lengua. También un deseo de ver otra tele que no fuera la omnipresente TVE. Los tiempos han cambiado, afortunadamente. TV3 hace mucho que dejó de ser la líder de audiencia en Catalunya. La audiencia responde a los programas que le gustan, con independencia de su idioma. No es menos cierto que la inmensa mayoría de las opciones televisivas son en castellano. Los cruzados defensores del castellano deberían alegrarse de que el catalán no suele suponer más del 20% de la audiencia diaria en Catalunya. ¿Qué idioma está en minoría?

Algunos políticos le achacaron a TV3 una "costra nacionalista". Pues oyendo lo que se dice de Catalunya en algunos programas estatales, de forma más o menos sutil, pero casi siempre con un aire negativo, no sé qué es peor.

¿25 años ya? Qué viejuno que soy.

(Banda sonora: Gobbledigook - Sigur Ros)

Vatua l'olla!


Mira que me lo prometí. Prometí que haría oídos sordos y que evitaría que una cosa como esta me afectase. Que no le daría importancia ni la más mínima publicidad... Que no vale la pena. Pero lo siento, soy incapaz.

Hay gente que se manifiesta porque considera que el castellano está "discriminado".

Si no fuera porque me pone de muy mala leche lo consideraría una broma que da risa. Sr. Albert Rivera, cuando quiera nos damos una vuelta usted y yo por Barcelona y verá lo que supone intentar vivir la ciudad en mi lengua natural, que se supone cooficial, que es el catalán. Y una vuelta por los patios de los colegios… Y nos miramos con cariño las estadísticas de conocimiento y uso del catalán… A ver si continúa defendiendo la misma tesis.

Por dios, dejen de buscar un problema donde no lo hay (o donde si lo hay gracias a ustedes, pero donde no tendría que haberlo). ¿Cómo consiguen convertir una cosa tan rica y valiosa como la diversidad lingüística en un problema? ¿Por qué no se quedan en casa mirando la tele y dejan de darnos por saco, con perdón?

(Banda sonora: La Flama - Obrint Pas)