Decía en el trabajo, "soy un asocial y un arisco". Una compañera dijo que ella también, aunque lo cierto es que ella solo es arisca cuanto toca. Lo malo es que, con el tiempo, he descubierto que uno no mejora. Al menos, yo no. Al contrario, uno ahonda en sus defectos, como quien lleva atada una losa en los pies y lo arrastra hasta el fondo. Inevitable. De consecuencias funestas, además.
Ya, el rollo ese de que siempre se puede cambiar, mejorar la actitud y tal y tal. Pues no. Yo no soy capaz. He llegado a un punto que ni puedo ni quiero cambiar. Sí, va en mi contra, me perjudica. Ni eso me hace cambiar. No es algo de lo que sentirse orgulloso, obviamente, pero es lo que hay. ¿Para que engañarme?
Las pistas están ahí. Esperas la salida de los críos del cole. Los padres (madres debería decir, aunque con la crisis ahora se ven más padres que nunca) forman sus grupitos. Yo voy a mi bola, aparte, formo mi propio grupo de uno. Las pistas, sí: salgo echando leches con David hacia la piscina, me cruzo con tres madres de su clase y todas dicen "Hola David". A mí, ni mu. Uno recoge lo que siembra.
No, no voy a cambiar. Peor para mí.
Paz y amor para las gentes de buena voluntad.
Ya, el rollo ese de que siempre se puede cambiar, mejorar la actitud y tal y tal. Pues no. Yo no soy capaz. He llegado a un punto que ni puedo ni quiero cambiar. Sí, va en mi contra, me perjudica. Ni eso me hace cambiar. No es algo de lo que sentirse orgulloso, obviamente, pero es lo que hay. ¿Para que engañarme?
Las pistas están ahí. Esperas la salida de los críos del cole. Los padres (madres debería decir, aunque con la crisis ahora se ven más padres que nunca) forman sus grupitos. Yo voy a mi bola, aparte, formo mi propio grupo de uno. Las pistas, sí: salgo echando leches con David hacia la piscina, me cruzo con tres madres de su clase y todas dicen "Hola David". A mí, ni mu. Uno recoge lo que siembra.
No, no voy a cambiar. Peor para mí.
Paz y amor para las gentes de buena voluntad.
(Banda sonora: Lost In This World - Richmond Fontaine)
