Posiblemente os hayáis dado cuenta que este año abundan los posts con pdf, imágenes y youtubes, más bien ligeritos de texto. Por esas circunstancias de la vida, ahora mismo mi escaso tiempo libre debo dedicarlo a tareas más "productivas". Seguiré publicando, confío que Anna también, pero es posible que no todos los días y sin enrollarme tanto como antes. Colateralmente, ello implica que tendré menos tiempo para poder visitar vuestros blogs y dejaros comentarios. Espero que me sabréis disculpar.Echaré de menos escribir. Anna me preguntó en su momento por qué cree el blog. No le dije la verdad, me daba vergüenza. Lo hago como terapia personal. Es mi forma de decir lo que pienso, lo que me gusta o no. El desahogo consiste en eso, soltarlo. Estoy harto de que me digan que guardármelo todo dentro acaba perjudicando a la salud. No sé si se referían a la mental, así que -por si acaso- voy largando por ésta, su pantalla amiga.
En una "terapia" tradicional importa que te escuchen y te ayuden. En mi caso se trata de liberar pensamientos de mi cabeza, para que dejen espacio para los asuntos realmente importantes (ejem, ejem), y -sobre todo- para evitar que se pudran dentro de mí y me esponjen todavía más mi pobre cerebro. Que me escuchen, incluso que compartan mis ideas, resulta algo secundario. No es que eso no me importe, que sí; sin embargo, lo prioritario para mí es mi necesidad de escribir... En fin, no me explayo más.
Si todo va bien, en verano volveré a mi ritmo habitual. Si las cosas acaban mal, será antes.
(Banda sonora: ¿Quién se acuerda de mí? - Le Punk)