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Impasse

Posiblemente os hayáis dado cuenta que este año abundan los posts con pdf, imágenes y youtubes, más bien ligeritos de texto. Por esas circunstancias de la vida, ahora mismo mi escaso tiempo libre debo dedicarlo a tareas más "productivas". Seguiré publicando, confío que Anna también, pero es posible que no todos los días y sin enrollarme tanto como antes. Colateralmente, ello implica que tendré menos tiempo para poder visitar vuestros blogs y dejaros comentarios. Espero que me sabréis disculpar.

Echaré de menos escribir. Anna me preguntó en su momento por qué cree el blog. No le dije la verdad, me daba vergüenza. Lo hago como terapia personal. Es mi forma de decir lo que pienso, lo que me gusta o no. El desahogo consiste en eso, soltarlo. Estoy harto de que me digan que guardármelo todo dentro acaba perjudicando a la salud. No sé si se referían a la mental, así que -por si acaso- voy largando por ésta, su pantalla amiga.

En una "terapia" tradicional importa que te escuchen y te ayuden. En mi caso se trata de liberar pensamientos de mi cabeza, para que dejen espacio para los asuntos realmente importantes (ejem, ejem), y -sobre todo- para evitar que se pudran dentro de mí y me esponjen todavía más mi pobre cerebro. Que me escuchen, incluso que compartan mis ideas, resulta algo secundario. No es que eso no me importe, que sí; sin embargo, lo prioritario para mí es mi necesidad de escribir... En fin, no me explayo más.

Si todo va bien, en verano volveré a mi ritmo habitual. Si las cosas acaban mal, será antes.

(Banda sonora: ¿Quién se acuerda de mí? - Le Punk)

Regalos horrorosos

Este engendro de la foto fue elegido como el souvenir más horroroso. En el video que sale en el enlace se ve como la bruja de Praga ríe cruelmente. Allí se dice que lo trajo la madre al ganador del premio, un joven barcelonés. Sin embargo, cuando vi la noticia por la tele dijeron que el regalo se lo hizo su novia tras irse un finde de cuchipanda con sus amigas a la capital checa.

Me gusta más la segunda versión. ¿Te imaginas que tu pareja te regale un engendro de tal calibre? O tiene un mal gusto que tira de espaldas o te está enviando un indirecta muy directa: ¿cortamos, chatín? Hay una tercera opción, claro: que sea una psicópata.

Entre los regalos finalistas también mencionaron un pack contra la halitosis. ¿Otra indirecta? Si es así, con este regalo no podía haber la menor duda en cuanto a su intencionalidad. Que tomen ejemplo de mí: compré varios recuerdos de la Capadocia para mis amigos, en forma de casitas en las cuevas, ¡por un euro! Si es que soy el puto amo, aunque está mal que lo diga.

Con amigos como esos, prefiero los regalos de mis enemigos... si me regalaran algo, claro está.

P.D.: Y ahora a reflexionar sobre lo que os cayó el pasado sábado.


(Banda sonora: El delito del amor - Le Punk)

Soy un mindundi


Cuanto menos tiempo tengo, en más chorradas me gusta meterme. Así es que acabo de crear otro blog, Soy un mindundi. Como entre mis escasas virtudes tampoco se encuentra la de dibujar decentemente, pues recurro a apaños de internet. No, no me atrevo a llamarlo humor gráfico, aún me queda vergüenza torera. Sería pretencioso calificarlo de reflexiones personales. Dejémoslo en otra de mis "pérdidas de aceite" cerebrales.

Redundado en lo del escaso tiempo, mientras la cosa no mejore, aprovecharé este divertimento para engordar las entradas de este blog, ahora que entro en una fase en la que no voy a escribir tanto como antes. Cuando tenga más tiempo espero poder currarme más ese nuevo blog... o aparcarlo en el baúl de los proyectos perdidos.

El tiempo (su falta, más bien) lo dirá.

(Banda sonora: Tan muerto como vivo - Le Punk)