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3 días

Imagínate que llega el fin del mundo. Sí, sin segundas oportunidades ni esperanza alguna: ni misiles contra asteroides ni Bruce Willis que viaje en cohete con sus compas y lo desintegre en el último segundo. Te quedan tres días hasta los fuegos artificiales definitivos. Y punto final. Supongo que querrías dedicarte a tus cosas, pasar tranquilo lo que te quede. Pues en "3 días" ni siquiera te dan esa oportunidad. Alguien llega del pasado dispuesto a aguarte hasta esos puñeteros días de prórroga.

No es una peli de catástrofes, sino que se vale de ellas para poner a los personajes en situaciones límite. Dilemas vanos si se quiere, pues el resultado final transcurrido el plazo está claro, pero de los que no puedes librarte y a los que te tienes que enfrentar.

Peli sin alharacas, naturalista como podría ser “El rey de la montaña”, tiene lugar en un pueblo del sur, en pleno verano, paisajes secos y agrestes. Una historia de venganzas, y sobre todo una historia en la que se orilla la verdad, por nefasta y por amor, y se actúa por instinto de supervivencia, lo cual, como he dicho sobre ese “resultado final”, puede parecer paradójico pero se trata de simple dignidad personal.

El primer notable. Merecido.

(Banda sonora: Everything With You - The Pains Of Being Pure At Heart)

Predicando con el ejemplo

Lo siento. Antes escribía posts un poco más alegres, de música, con chorraditas y videos... Supongo que estoy en una fase oscura, sí, desde hace bastante. Por eso hablo demasiado de política, un tema que antes trataba muy poco. Pero es que me encienden. Sobre todo cuando me exigen cosas que ellos mismos no se aplican.

Resulta ocioso hablar más de los malversadores, defraudadores y expertos en cohecho que campan en la política. Actividad, según la consellera de Justicia de la Gene, la más honorable que puede haber a pesar de las manzanas podridas. Ya. El problema, por lo que parece, no es que haya unas cuantas manzanas podridas, sino que el árbol, desde la raíz, está echado a perder. A lo que iba, que empiezo a divagar (como un político cualquiera, sí). Ahora descubrimos que nuestros representantes no tributan por todos sus ingresos.

Atención, de forma legal, no nos vayamos a pensar que son tontos. Las dietas (gastos de viaje, alojamiento y manutención) están exentas de tributar al IRPF (art. 17.2 de su ley). Así que los amigos juegan con qué parte del sueldo se etiqueta bajo ese epígrafe para librarse de tributar. No es ninguna tontería. Puede escapar del fisco entre el 20-30% de sus ingresos, que no son de 1.000 ni de 2.000 euros mensuales precisamente.

Con ejemplos. Los diputados catalanes rasos, del Parlament, tienen un sueldo de 43.698 euros anuales. A los que hay que añadir, ojo, entre 21.000 y 30.000 en dietas, que no tributan. Diputados y senadores cobran un sueldo similar y entre el 21 y el 36% son dietas. Del sueldo mensual de un diputado autonómico gallego, 4.300 (ya me gustaría cobrarlo y tributarlo todo), el 49% son dietas.

A sí me gusta. Que me suban los impuestos, justo lo contrario de lo que recomienda la OCDE para salir de la crisis, señor Zapatero. Que me pidan que me apriete, aún más, el cinturón. Mientras, los que me aprietan las tuercas las llevan completamente sueltas.

Como siempre, una cosa es predicar y otra dar trigo. Y de dar ejemplo, nada de nada.

P.D.: Por cierto, diputados y senadores se garantizan cobrar la pensión máxima con cotizar solo 7 años. Nosotros necesitamos 35 años, y nuestros sueldos no son los suyos. Al menos, el mío no.

(Banda sonora: Young Adult Friction - The Pains Of Being Pure At Heart)