(Banda sonora: Everyday I Love You Less And Less - Kaiser Chiefs)
(Banda sonora: Everyday I Love You Less And Less - Kaiser Chiefs)
Yo no sabría vivir sin música. Sin embargo, los presos de Guantánamo, torturados a base de repetir machaconamente música a todo volumen durante horas, no pensarán como yo. Te puede gustar Hell's Bells de AC/DC, Enter Sandman de Metallica, Bodies de Drowning Pool o White America de Eminem, pero no sin descanso y dejándote sordo. Te torturan físicamente y luego te rematan con la tortura psicológica de la música atronadora. Como declaró uno de los presos: "Antes de la música podías intentar concentrarte en cualquier cosa. Pero la música te hace sentir como si te volvieras loco".
Como curiosidad, además usaban la música de Barrio Sesamo, y también utilizaban la canción "I love you" con la que suelen acabar los capítulos de "Barney y sus amigos".
Gracias a la música conservé la cordura durante la mili. Ante tanto caos, tanta mala gente, tanto sufrimiento físico y psicológico, las canciones, fueran las que fueran, incluso las que odiaba cuando estaba en casa, conseguía huir mentalmente de allí, aguantar el tipo un día más, ser yo y no lo que querían los demás.
La música forma parte de la banda sonora de nuestras vidas. En su caso, la BSO de una horrenda película de terror.
P.D.: Hay cosas ciertamente incomprensibles.
(Banda sonora: Killing in the name - Rage against the machine)
Como curiosidad, además usaban la música de Barrio Sesamo, y también utilizaban la canción "I love you" con la que suelen acabar los capítulos de "Barney y sus amigos".
Gracias a la música conservé la cordura durante la mili. Ante tanto caos, tanta mala gente, tanto sufrimiento físico y psicológico, las canciones, fueran las que fueran, incluso las que odiaba cuando estaba en casa, conseguía huir mentalmente de allí, aguantar el tipo un día más, ser yo y no lo que querían los demás.
La música forma parte de la banda sonora de nuestras vidas. En su caso, la BSO de una horrenda película de terror.
P.D.: Hay cosas ciertamente incomprensibles.
(Banda sonora: Killing in the name - Rage against the machine)
Pocas luces tiene la gente hoy en día... Especialmente las intermitentes de los coches (especie en peligro de extinción, por si no se habían dado cuenta).
Querido conductor: no dudo de tus habilidades. Sé que eres rápido, ágil y habilidoso en las artes de la conducción. Pero dudo que entre estas gracias se encuentre el don de la telepatía. Como comprenderás, yo tampoco lo tengo. Y no puedo predecir tus cambios de dirección, especialmente si eres de los que sufre incontinencia carrilera (síndrome que obliga a los que lo padecen a cambiar de carril cada 5 segundos). Tampoco me sirve si accionas la palanca cuando ya llevas media hora apretando los frenos para girar o cuando ya te has incorporado… Se supone que el intermitente es un aviso de tus acciones posteriores. Y, como comprenderás, esto queda totalmente invalidado si te dejas el intermitente accionado durante una hora (¿No te molesta el tic-tac, tic-tac o tic-tic-tic-tic-tic que produce tu coches? )
Así que, con todo el cariño te lo pido: ¡no sin luces intermitentes! (ellas nunca lo harían...).
Atentamente,
A. C. C.
Futura fundadora de la ADIV (Asociación contra el Desuso del Intermitente en los Vehículos)
Querido conductor: no dudo de tus habilidades. Sé que eres rápido, ágil y habilidoso en las artes de la conducción. Pero dudo que entre estas gracias se encuentre el don de la telepatía. Como comprenderás, yo tampoco lo tengo. Y no puedo predecir tus cambios de dirección, especialmente si eres de los que sufre incontinencia carrilera (síndrome que obliga a los que lo padecen a cambiar de carril cada 5 segundos). Tampoco me sirve si accionas la palanca cuando ya llevas media hora apretando los frenos para girar o cuando ya te has incorporado… Se supone que el intermitente es un aviso de tus acciones posteriores. Y, como comprenderás, esto queda totalmente invalidado si te dejas el intermitente accionado durante una hora (¿No te molesta el tic-tac, tic-tac o tic-tic-tic-tic-tic que produce tu coches? )
Así que, con todo el cariño te lo pido: ¡no sin luces intermitentes! (ellas nunca lo harían...).
Atentamente,
A. C. C.
Futura fundadora de la ADIV (Asociación contra el Desuso del Intermitente en los Vehículos)
(Banda sonora: We Are Your Friends - Justice vs. Simian)
Tengo el hígado jodido y el corazón roto.
Me he bebido un río desde que me hiciste pedazos
y no tengo problemas con la bebida,
salvo cuando no puedo conseguir un trago.
Tom Waits

¡Qué escandalo! El 61% de los jóvenes españoles entre 12 y 18 años son consumidores de alcohol. Los chavales, no sé si para justificarse o buscando la complicidad de sus mayores, declaran que el 90% de sus padres también le dan al drínquin cuando salen y que el 50% saben que beben cuando van de marcha. A mí no me sorprende que los jóvenes beban, lo que me deja un poco pasmado es que empiecen tan pronto. No es consuelo que en otros países estén peor que aquí.
Porque una cosa es beber, con relativa moderación, y otra emborracharse. Algo que admiten hacer el 8% cada 15 días. Luego los ves por la tele diciendo que así se sienten parte del grupo y que se deshiniben y lo pasan mejor. Ahora es cuando tendría que poner el grito en el cielo, clamar contra la pérdida de valores de la juventú patria y rasgarme las vestiduras ante tales muestras de hedonismo desaforado. No puedo sermonear. Con 18 años yo hacía cosas parecidas. Y para más inri, iba en moto (como mis amigos). Un poco bebido, quiero decir.
Visto en perspectiva, no me siento especialmente orgulloso de esa faceta trasegadora. Vivíamos esperando el fin de semana. Viernes y sábado noche de juerga con los colegas. Empezábamos con unas cervecillas, y luego solíamos irnos a compartir unos cubatas de litro o de pubs. Discotecas, poco. No salíamos específicamente a ligar. No puedo certificar que con el puntito se ligue más que sobrio. En fin, se podría decir que salíamos a beber, a charlar y a pasarlo bien. Entonces no se estilaba, como ahora, el botellón, aunque alguna vez -cuando íbamos de discos- llevábamos priva en el maletero de algún coche para abastecernos.
No entraré en detalles escabrosos. Solo diré que en dos veces sí se me fue la mano. Y para que os sirva de lección, queridos amiguitos, por culpa del alcohol aquella noche perdí una magnífica oportunidad. Beber no te convierte en más simpático ni en más guapo. Al principio te suelta la lengua y luego, si bebes más de la cuenta, te la enreda. ¿Beber te hace guay? ¿Seguro? Aunque la mona se vista de seda...
Volví de la mili y ya no fue lo mismo. Todo tiene su momento. Y nunca bebí tanto como para no acordarme de lo que había hecho la noche anterior... creo.
P.D.: Y ahora "descubren" que la resaca no tiene remedio... bueno, sí, no beber en exceso (esto me lo tenías que haber dicho hace 20 años, Anna).
(Banda sonora: I Love To Move In Here - Moby)
Porque una cosa es beber, con relativa moderación, y otra emborracharse. Algo que admiten hacer el 8% cada 15 días. Luego los ves por la tele diciendo que así se sienten parte del grupo y que se deshiniben y lo pasan mejor. Ahora es cuando tendría que poner el grito en el cielo, clamar contra la pérdida de valores de la juventú patria y rasgarme las vestiduras ante tales muestras de hedonismo desaforado. No puedo sermonear. Con 18 años yo hacía cosas parecidas. Y para más inri, iba en moto (como mis amigos). Un poco bebido, quiero decir.
Visto en perspectiva, no me siento especialmente orgulloso de esa faceta trasegadora. Vivíamos esperando el fin de semana. Viernes y sábado noche de juerga con los colegas. Empezábamos con unas cervecillas, y luego solíamos irnos a compartir unos cubatas de litro o de pubs. Discotecas, poco. No salíamos específicamente a ligar. No puedo certificar que con el puntito se ligue más que sobrio. En fin, se podría decir que salíamos a beber, a charlar y a pasarlo bien. Entonces no se estilaba, como ahora, el botellón, aunque alguna vez -cuando íbamos de discos- llevábamos priva en el maletero de algún coche para abastecernos.
No entraré en detalles escabrosos. Solo diré que en dos veces sí se me fue la mano. Y para que os sirva de lección, queridos amiguitos, por culpa del alcohol aquella noche perdí una magnífica oportunidad. Beber no te convierte en más simpático ni en más guapo. Al principio te suelta la lengua y luego, si bebes más de la cuenta, te la enreda. ¿Beber te hace guay? ¿Seguro? Aunque la mona se vista de seda...
Volví de la mili y ya no fue lo mismo. Todo tiene su momento. Y nunca bebí tanto como para no acordarme de lo que había hecho la noche anterior... creo.
P.D.: Y ahora "descubren" que la resaca no tiene remedio... bueno, sí, no beber en exceso (esto me lo tenías que haber dicho hace 20 años, Anna).
(Banda sonora: I Love To Move In Here - Moby)
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