La pell freda

Hay novelas de las que oyes maravillas y cuando te enfrentas a ellas te parece que no son para tanto. No porque no tengan la calidad que te anunciaban, sino porque después de tanto bombo y platillo te esperabas el no va más, o por algo tan mundando como que no te acaban de hacer el peso. Por eso tomé “La pell freda” con interés a la vez que con cierta prevención. Por si fuera poco, yo habitualmente leo en castellano, no en catalán.

A estas alturas de la película resulta ocioso, creo, explicar de qué va esta novela, así que os ahorro una nueva pérdida de tiempo. No sé qué tal será la traducción al castellano. La versión original vale la pena. Brillante el tratamiento psicológico de los personajes y la intrahistoria del prota, el cambio que van experimentado a medida que pasa el tiempo, el lenguaje usado.

Con la tensión in crescendo, siendo partícipes de la locura que amenaza con atrapar a los personajes, la lucha no solo contra el "enemigo" sino contra la propia deshumanización por parte del prota, con la duda permanente de por qué pasa lo que pasa (así como alguna otra pregunta cuya respuesta queda a nuestra imaginación). Me dio un aire, sobre todo al principio, al “El horror de Dunwich”, relato de Lovecrat, con el agravante de que aquí no hay lugar dónde escapar.

Además es una novela corta (hoy en día, toda la que no llegue a 400 páginas lo es), con lo que se lee de un tirón. Absolutamente recomendable para el aficionado a la literatura fantástica. Para el aficionado a la literatura, también.

(Banda sonora: An Average Idea - Love in October)

Capitalismo a la española I


(Banda sonora: Superganga - Glissando)

Protégez-vous



(Banda sonora: Start of my heart - Joan as a Police Woman)

Iletrados

Según el Barómetro del CIS el 21% de los españoles no leen ni un solo libro. El 18,2% no leen libros casi nunca. Entre los raros que sí leen, la mayoría (no se especificaba el porcentaje) lee de dos a cuatro libros al año.

¿De qué nos extraña? Esos engendros, llenos de páginas con un montón de letras, algunas veces terriblemente pequeñas. Si al menos fuera tipografía del 20. Y encima sin apenas fotos, ilustraciones o dibujos que lo hagan más llevadero con tanto texto infumable. Me han dicho que los que leen pueden quedarse miopes con el tiempo, incluso cegatones.

¿Para qué se inventó la tele, digo yo? Para entretenerse, para estar informado, para saber lo que tenemos que pensar. También tenemos interné.

Entonces, ¿por qué entre sus aficiones un montón de gente dice que la lectura?

(Banda sonora: Heavy Cross - Gossip)

Política y fútbol

Desde hace tiempo que la política usa el fútbol porque sabe del tirón que tiene. Es de sobras conocido el bazar de negocios del alto estanding que se había montado en el palco del Bernabeu durante el primer mandato del "Ser Superior" Florentino. Y qué decir de los equilibrios de fuerzas políticas en la directiva y el palco del Camp Nou, por no mencionar las veleidades políticas de Joan Laporta. Ambos comportamientos me parecen igualmente inaceptables.

Ahora, los estudios del CIS avalan algo que se sospechaba: la izquierda es culé y la derecha, merengue. La tasa de simpatizantes del FC Barcelona entre los electores de izquierda (41%) duplica a la de simpatizantes del Madrid. Casi el 43% de los ciudadanos de centroderecha y el 50% de los de derecha son del Madrid, frente a menos de un 20% que simpatizan con el FC Barcelona. Ya sabíamos que somos como la noche y el día, esto simplemente es un dato más que lo confirma.

Pero hay curiosidades: cerca de uno de cada diez electores nacionalistas simpatiza con el Real Madrid. Y otra: los de derechas son los que en mayor grado se irritan ante las críticas de amigos o familiares a su equipo.

Y yo que creía que las filias futbolísticas se iniciaban en la más tierna infancia, cuando todavía no tenemos ni repajolera idea de política.

(Banda sonora: Untrust Us - Crystal Castles)