Protégez-vous



(Banda sonora: Start of my heart - Joan as a Police Woman)

Iletrados

Según el Barómetro del CIS el 21% de los españoles no leen ni un solo libro. El 18,2% no leen libros casi nunca. Entre los raros que sí leen, la mayoría (no se especificaba el porcentaje) lee de dos a cuatro libros al año.

¿De qué nos extraña? Esos engendros, llenos de páginas con un montón de letras, algunas veces terriblemente pequeñas. Si al menos fuera tipografía del 20. Y encima sin apenas fotos, ilustraciones o dibujos que lo hagan más llevadero con tanto texto infumable. Me han dicho que los que leen pueden quedarse miopes con el tiempo, incluso cegatones.

¿Para qué se inventó la tele, digo yo? Para entretenerse, para estar informado, para saber lo que tenemos que pensar. También tenemos interné.

Entonces, ¿por qué entre sus aficiones un montón de gente dice que la lectura?

(Banda sonora: Heavy Cross - Gossip)

Política y fútbol

Desde hace tiempo que la política usa el fútbol porque sabe del tirón que tiene. Es de sobras conocido el bazar de negocios del alto estanding que se había montado en el palco del Bernabeu durante el primer mandato del "Ser Superior" Florentino. Y qué decir de los equilibrios de fuerzas políticas en la directiva y el palco del Camp Nou, por no mencionar las veleidades políticas de Joan Laporta. Ambos comportamientos me parecen igualmente inaceptables.

Ahora, los estudios del CIS avalan algo que se sospechaba: la izquierda es culé y la derecha, merengue. La tasa de simpatizantes del FC Barcelona entre los electores de izquierda (41%) duplica a la de simpatizantes del Madrid. Casi el 43% de los ciudadanos de centroderecha y el 50% de los de derecha son del Madrid, frente a menos de un 20% que simpatizan con el FC Barcelona. Ya sabíamos que somos como la noche y el día, esto simplemente es un dato más que lo confirma.

Pero hay curiosidades: cerca de uno de cada diez electores nacionalistas simpatiza con el Real Madrid. Y otra: los de derechas son los que en mayor grado se irritan ante las críticas de amigos o familiares a su equipo.

Y yo que creía que las filias futbolísticas se iniciaban en la más tierna infancia, cuando todavía no tenemos ni repajolera idea de política.

(Banda sonora: Untrust Us - Crystal Castles)

Paintball

Hoy nos toca hablar, digámoslo ya para no haceros perder más el tiempo, de una peli intrascendente: “Paintball”. Dicen que es de terror. Se dicen tantas cosas... pero no podemos creernos casi ninguna. El único miedo que se pasa el que tienes mirando el reloj y comprobando lo largos que se te hacen los minutos durante el metraje de esta cinta.

Como el lector avispado sabe, paintball es un supuesto juego en el que te enfrentas a tiros con unas armas adaptadas para disparar bolas de pintura. Un equipo de desconocidos ha pagado una pasta por jugar en un enorme bosque. Se enfrentan a otro equipo en la popular modalidad de captura la bandera. ¿Pero qué emoción tendría una peli sobre este tema si el asunto no se torciera, poniendo en peligro la vida de los participantes?

Producción de Filmax, con reparto internacional (desconocido) y titulitos en inglés para el consumo internacional. Consumo, me temo, de digestión pesada, pues la emoción, la tensión brillan por su ausencia. Al menos, yo no fui capaz de degustarlas. Nada que alegar sobre la realización, pero la historia... Si alguien quiere matarte, ¿de verdad te defenderías con armas que disparan pintura?

Suficiente, y va que chuta, no sea que todavía me lo piense mejor.

(Banda sonora: Petrula the Destroyer - Love In October)

Avatares

La tontería humana no conoce límites. Veo en la tele a un tipo con la cara pintada de azul. Resulta que es un fan de "Avatar". Pues vale. Primer pensamiento: un friki. Segundo, bueno si los trekkis pueden vestirse los pijamas amarillos y de otros colores en sus convenciones, los fans de Star Wars desfilar disfrazados de tropas imperiales, de acuerdo, cada loco con su tema.

Vaya por delante que todavía no he visto esa peli. Supongo que más adelante. En fin, lo sorprendente no es que la gente se disfrace. De hecho al principio de trabajar con americana y corbata yo también tenía la sensación de llevar un disfraz. No, lo curioso era cuando decían que en los foros de fanáticos de esa peli abundaban los fans con depresión e instintos suicidas a causa de la obra en cuestión.

Flipante. O sea, que como el planeta de la peli, Pandora, obviamente es imaginario, no pueden vivir allí, ni ser como sus habitantes -de ficción-. Acabáramos. Lo siento, esto no es ser friki, sino débil mental. Esta gente necesita ayuda psicológica, diran los expertos. Creo que mi abuelo diría que les iría bien una colleja. No sé si tienen una vida tan miserable que necesitan agarrarse a cualquier escapismo para evadirse de la misma en vea de intentar resolver sus propios problemas, o por el contrario tienen tan pocas preocupaciones reales que, usando un aforismo catalán, no tocan con los pies en el suelo.

Poco le importará todo eso a James Cameron, que hábilmente ya anunciado que "Avatar" será una trilogía. A este, como a George Lucas, les ha tocado la lotería con el cine. Debe reírse incluso con las críticas habituales del Vaticano contra el paganismo (o alguna chorrada similar) y las amenazas de China con vetar la película. Y le resbalarán las críticas a su obra, pues ya se encargarán los fans de enviar miles de e-mails de insultos al periodista británico que osó chistarle.

Con tanta chuminada, la verdad, se me quitan las ganas de verla.

(Banda sonora: Electronica For Lovers - Das Pop)