La excelencia en televisión

Me la suda Picasso, me la suda Gandhi. Me la suda García Lorca, me la suda Napoleón. Lennon me parece un personaje ridículo y los Stones, unos payasos.

Albert Pla, canta-nte.

Según una encuesta realizada a más de 3000 personas mayores de 14 años, Antena 3 es la televisión con mejor imagen y más valorada por los españoles. Le siguen Tele 5, Cuatro, TVE y La Sexta. Se me ponen los pelos como escarpias, oiga. Tanto cacarear en contra de la llamada telebasura y ¿A-3 es la mejor? ¿La misma que emitía "El diario de Patricia" y "No es país para viejos" o emite "Dónde estás corazón"? ¿Excelencia? No entiendo nada.

¿Por qué la gente miente tanto? Si es la mejor valorada (según esa encuesta, claro), ¿por qué está la tercera en las audiencias, tras TVE y T-5? ¿Estamos ante una nueva reedición del cuento chino de los valoradísimos documentales de la 2 que, luego, nadie ve en realidad?

Lo fácil sería decir ¡qué mierda de tele tenemos en este país! Lo difícil, parece ser, resulta dejar de verla.

(Banda sonora: Keep An Open Mind - Captain)

La vida resumida en 4 botellas

(Banda sonora: Hold Time - M. Ward)

Salud, Dinero, Amor

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
Henry Van Dyke, escritor.

Según uno de esos dichosos estudios que alguien hace con no sé qué intención, parece ser que, en general, colocamos como primera prioridad la salud (37%), el amor (32%) y el dinero (17%). Y digo yo, ¿y el 14% restante qué se pide? ¿Que nuestro equipo de futbol gane la Liga? ¿Hay vida más allá del trinomio mágico de la salud, el dinero y el amor?

Si diferenciamos por edades a los más jovenes les interesa la economía y a los mayores, la salud. ¿A quién le preocupa el sexo, demonios? Ah, que no es sexo, sino amor, son cosas diferentes. ¿Sí? ¿Puedo pedir el comodín de la llamada? Sigamos con el baile. Cuando se diferencia por sexos, a los hombres les preocupa la economía y a las mujeres el amor.

Y ese viejo mito de que los hombres estamos poseídos por el Pensamiento Único, derribado. Lo que nos interesa es el tamaño de nuestra cartera.

Cómo ha cambiado la película.

(Banda sonora: Mirror Kissers - The Cribs)

Cuestión de prioridades


(Banda sonora: El vertedero de Sao Paulo - Astrud)

Elogio de lo pequeño

Vivir en una gran ciudad (de tamaño) no es un chollo. Padecemos contaminación ambiental y acústica, estamos en desventaja frente a los guiris, nos sablan con disparatados impuestos municipales (que en buena parte acaban disfrutando los guiris), perdemos un montón de tiempo en desplazamientos, los precios de la vivienda y los productos básicos son de lujo, etc., etc. Una maravilla, vamos, como Barcelona.

Visitando el pasado verano varias ciudades pequeñas, he vuelto a reafirmar mi opinión de que ese etéreo concepto conocido como "calidad de vida" se encuentra más y mejor allí que en las urbes mastodónticas. ¿Que echaría de menos qué? ¿La vida cultural? En fin, para lo poco que la disfruto me resulta indiferente. Por lo demás, cualquier ciudad de entre 20.000 y 50.000 habitantes tiene todos los servicios básicos. Ciudades un poco mayores cuentan también con diferentes universidades.

El problema, como siempre, es el dichoso trabajo. Eso sí, un trabajo en la misma ciudad, no a 25 km. Me gustaría vivir en una ciudad un poco más humana, de tamaño y estructura racionales, menos estresante, menos contenedor de personas. Una ciudad que se pudiera recorrer andando. En fin, por pedir que no quede, ¿verdad?

Sí, admiro a todos los que son capaces de hacer borrón y cuenta nueva, a empezar de cero. Esa fase ya la tengo superada. No aspiro a más de lo que tengo, pero tampoco me conformo con menos (y no es tanto, la verdad).


Os dejo. Me voy a sellar el boleto de la primitiva. La esperanza es lo último que se pierde, dicen.
(Banda sonora: Fine For Me - Layabouts)