La noche de los discos rotos

Sospechamos que vivimos en un sistema llamado democrático solo porque cada equis tiempo se convocan elecciones de diferente tipo. Pero en realidad sabemos que nos toman el pelo. Los políticos nos mienten y engañan, y les toleramos todo eso y más. Los poderosos nos imponen precios y malos servicios en connivencia con los gobernantes, y lo acatamos con resignación. Padecemos una crisis como hace décadas no se conocía mientras los sindicatos siguen agazapados y sin querer oir hablar de movilizaciones, bien engordados a base de subvenciones públicas.

Al menos nos queda el consuelo de poder pensar como queramos. Por supuesto. Siempre que mantengamos la boca cerrada, claro. De otra forma, según a quién critiquemos o pidamos cuentas claras (este es el motivo de la censura), podemos ser discriminados, denunciados o vilipendiados sin que -nuevamente- pase nada. Los de arriba siempre tienen la sartén por el mango. Eso le ha sucedido a un blog por alzar la voz en contra de la sacrosanta SGAE. ¿Consecuencia de ejercer la libertad de expresión? Impedimento unilateral por parte de esa sociedad de celebrar un concierto de Josele Santiago, por cierto, primo de mi amigo Juanma, en Mallorca.

Ya que la Constitución impide la censura previa, algunos optan por el sabotaje cuando alguien osa romper una ley del silencio más propia de la mafia, gracias a la patente de corso que, parece ser, les ha concedido el Gobierno de ZP. Porque el fin de esa sociedad no es la de promover la cultura, no, simplemente trata de recaudar. Pero recaudar en plan señor feudal. La primera pregunta: ¿recaudar para quién? Porque muchos afiliados se quejan del sistema de gestión y reparto empleados. La segunda, ¿con qué metodo? Desconocido, lo que puede dar lugar a arbitrariedades; como mínimo a desconfianza, ante el secretismo con el que se actúa. Y la tercera, ¿cómo se permite a una entidad privada que gestione tales derechos -multimillonarios- desde el oscurantismo, sin el menor control ni auditoría oficial? Nadie discute el derecho de cualquier autor a percibir unos ingresos justos por su obra, ¿pero eso es a lo que se dedica realmente esa entidad?

Hace tiempo decían que Ramoncín cobraba un millón de euros anuales de la susodicha. No me lo creo. Un bulo. Si se supone que los ingresos de los afiliados se generan en base a las ventas o reproducciones de sus obras, ya me parecería una barbaridad que ese antiguo cantante generase más de 6.000 euros al año, considerando que no saca discos de novedades (y sus recopilatorios pues a saber cuánto venderán), ni se oye su obra en parte alguna. Lo suyo es o era trabajar de polemista televisivo. Ahora bien, de pagar fortunas a quienes no se las ganan se entendería el enfado de los afiliados currantes, de los que no son famosetes, de los que no parecen contratados y bien retribuidos solo por dar la cara (y partirla) por defender un negocio privado.

Parece que los socialistas, desde que unos cuantos presuntos artistas se posicionaron públicamente en contra de la guerra de Iraq en tiempos de Aznar, con la parte de desgaste electoral que ello supuso para el PP, decidieron devolver el favor a esa beautiful people de pacotilla cuando llegaran al poder. Demuestra que no pisan mucho la calle, pues la sociedad se hubiera puesto y se puso en contra de la aventura iraquiana, hubieran estado a favor o no de ella todos los cantantes, actores y deportistas de España. Tal vez seamos tontos, y borregos, pero ciegos no estamos. Me parece fantástico que aquéllos piensen y defiendan lo que quieran, están en su derecho. Deducir de ahí que ello puede traducirse en votos de sus fans me parece una suposición arriesgada, al menos si sueñan con traducirlo en cientos de miles de votos.

Y así la SGAE no cede su parte del botín de los derechos en galas benéficas. Cobra un canon por medios de grabación y reproducción. Investiga cual Gestapo en bodas, en obras de teatro infantiles o de aficionados. Machaca a aquellos músicos que quieren crear una carrera al margen de la industria o que no se pliegan a sus condiciones. Sigue dando la matraca con el P2P cuando ninguna sentencia lo ha declarado ilegal siempre que no sea con fines comerciales. Ahora pretenden cobrar por las conexiones a internet... ¿Por qué se les permite ejercer ese derecho de pernada digital?

¿A alguien le parecería normal que a todos los conductores, todos sin excepción, se les quitará preventivamente varios puntos del carnet y debieran pagar multas solo porque unos cuantos exceden la velocidad permitida, no se abrochan el cinturón o hablan por el móvil cuando conducen? Pues para la SGAE todos somos delincuentes en potencia. Curioso en un país en el que se presume el derecho de inocencia hasta que no se demuestra lo contrario. Ya, la patente de corso. ¿Todos somos malos y solo son buenos los de la SGAE y el gobierno y los políticos que les dan cancha?

Mientras tanto, si la sinrazón vence, una entidad privada de escrúpulos puede impedir -arbitrariamente y sin justificación alguna- que unas personas ejerzan libremente su derecho al trabajo, en este caso, a realizar un concierto musical. En tiempos de crisis, cuando menos resulta paradójico que se deje sin empleo a varias personas sin culpa alguna. Totalmente medieval.

Esto es España y estamos en el siglo XXI... creo.

(Banda sonora: Pensando no se llega a ná - Josele Santiago)

7 comentarios:

Juanma dijo...

Muy bien elegido el videoclip de mi primito: el título y la letra de la canción ilustran perfectamente la actitud a seguir en casos como el sucedido.

Por tonterías como éstas acaba ganando el PP, que, ya sea por llevar la contraria al PSOE, ya sea por convicción, está teniendo una postura coherente al respecto: lo de la SGAE es un abuso.

Tiene cojones, la cosa. Y muchos.

Anna dijo...

Continuo pensant que s'ha de ser un geni per crear una SGAE i que la gent passi per l'aro...

És que la cosa és surrealist...o kafkiana....o...no sé...

manu dijo...

Je, la idea es que el videoclip encaje con el post. Otra cosa es que siempre lo consiga.

Sinceramente, no entiendo la postura del PSOE en este tema. Se equivocan de cabo a rabo.

Ojalá todo acabe bien para Josele.

manu dijo...

Un geni, no. Simplement que facin lleis a la teva mida i t'ho permetin tot, com si fossis una moderna Gestapo.

Un geni del mal, sí.

acolostico dijo...

La propiedad intelectual ha cambiado, hay quién se agarra a su sillón, pero igual que ya nadie ve máquinas de vapor...

Y no solo por tecnología, Popeye ya es libre por edad...

Ahora lo de la SGAE y elresto de gestoras de derechos es de órdago...

manu dijo...

Poderoso caballero es don dinero...

manu dijo...

La SGAE cobra al festival folclórico de Jaca por obras que son de dominio público